Viceversa

Mentiras y verdades en la era de la información

Por Mariano Noriega.

El futuro llegó (hace rato) y en la era de la información, para iluminar el conocimiento del ser, asistimos a una sobreexposición de información, cual conductor encandilado por demasiada luz.

¿Estamos preparados como sociedad para discernir entre lo que es verdadero y lo que es falso?, ¿entre información y manipulación?

Decía Luca Prodan, el cantante de Sumo, en su canción "años": "lo único que cambia con el tiempo es la tecnología, el hombre no". Podemos estar de acuerdo o no con la última parte, pero la primera afirmación es totalmente innegable. 

La tecnología avanza con el tiempo. Para algunos, su propósito es la facilitación de tareas; para otros, como un profesor de filosofía que tenía en el profesorado, "la tecnología solo viene a complicar aún más las cosas".

Ese avance tecnológico se tradujo en miniaturización de los dispositivos y un aumento exponencial de poder de procesamiento, acompañado de la consiguiente accesibilidad económica correspondiente. Es así como fuimos testigos de una nueva adjetivación de elementos, palabras comunes y cotidianas seguidas de otra palabra en inglés: smart. Entonces de pronto todo se volvió smart, o inteligente, su traducción literal. Televisores inteligentes, teléfonos inteligentes, heladeras inteligentes, lavarropas inteligentes… todo demasiado inteligente para un usuario que tiende a ser cada día más estúpido.

Hoy el consumo pasa por los celulares, ya ni siquiera las computadoras. Al achique del teléfono, se lo acompaña con achique del tiempo de concentración. Al bombardeo de información, cierta o no, ahora se suma la "información masticada", pequeños videos que informan (o desinforman) con un resultado perfectamente devastador en tan poco tiempo y que los hacen muy apetecibles para las grandes audiencias que no quieren perder el tiempo leyendo libros. ¿Por qué "devastador"? Porque logran su cometido, nos malacostumbran a no indagar en sus afirmaciones. Pesa más la aceptación que la curiosidad por encontrar la verdad.

Y al frente de los periodistas, otrora figuras respetadas y fuente de información confiable, ahora se esgrimen las nuevas estrellas de la internet, los influencers. Quienes dicen "hacer periodismo", son comunicadores sin preparación y muchas veces mercenarios del mejor postor.

La tecnología va a seguir avanzando; nuestro avance a la par depende de nosotros.

¿Cuál es la solución en este escenario postapocalíptico? La solución reside en ustedes, queridos oyentes/lectores, reside en su sentido crítico. Volvamos a la vieja costumbre de leer, leer, pero No lean solo lo que les gusta, no consuman solo los medios que son afines a su ideología y/o pensamiento, no escuchen una sola campana; infórmense de TODAS partes, tómense su debido tiempo e investiguen, traten de ser más objetivos con respecto a los temas y dejen de lado los fanatismos creados por las altas esferas de poder, esa élite a la cual no pertenecemos. Traten de encontrar la verdad por sí mismos, porque recuerden: "solo la verdad los hará libres".

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