Bolivia profundiza su crisis: ya son cinco los muertos y crece la presión sobre el Gobierno
Los bloqueos de rutas cumplen casi un mes, mantienen aisladas a importantes ciudades del país y provocan millonarias pérdidas económicas. La tensión política escala mientras aumentan los reclamos por una solución urgente.
Bolivia atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Tras cinco semanas de protestas y 28 días consecutivos de cortes de rutas, el conflicto social y político continúa agravándose, con un saldo de cinco personas fallecidas, cientos de caminos interrumpidos y un fuerte impacto sobre la economía nacional.
Las manifestaciones mantienen aisladas a las ciudades de La Paz y El Alto, mientras los bloqueos se extienden por siete departamentos del país. Según datos oficiales, existen más de un centenar de puntos de interrupción vial, siendo Cochabamba la región más afectada por las protestas.
Las consecuencias económicas también son cada vez más visibles. Entidades empresariales estiman que las pérdidas ya superan los 1.600 millones de dólares, una cifra que podría seguir creciendo si no se encuentra una salida al conflicto. Desde distintos sectores advierten que los daños van más allá de la actividad productiva y afectan el comercio exterior, el turismo, las inversiones y la generación de divisas.
"Cada día de parálisis y bloqueos agrava los daños y acerca al país a una situación de catástrofe", alertó la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia en un comunicado en el que reclamó medidas urgentes al presidente Rodrigo Paz.
Uno de los episodios más dramáticos de las últimas horas fue la muerte de una joven de 24 años que padecía cáncer avanzado. La paciente era trasladada desde Oruro hacia La Paz para continuar con su tratamiento de radioterapia, pero las restricciones en las rutas obligaron a la ambulancia a desviarse por caminos alternativos. La mujer falleció durante el trayecto.
Desde el Ministerio de Salud señalaron que el caso refleja el impacto de los bloqueos sobre el acceso a la atención médica. "Este hecho evidencia el grave impacto que los bloqueos generan en el acceso a servicios de salud", expresaron las autoridades sanitarias.
La víctima se suma a otras cuatro personas fallecidas en circunstancias vinculadas al conflicto, entre ellas un niño de 12 años y tres mujeres.
Mientras tanto, la presión sobre el Gobierno aumenta. La Confederación Nacional de Choferes otorgó un ultimátum de 48 horas para que se restablezca la circulación en las carreteras, bajo amenaza de profundizar las medidas de fuerza. A su vez, la Federación Boliviana de Fútbol suspendió las competencias oficiales debido a las dificultades para trasladar equipos y garantizar la organización de los partidos.
En el plano político, las posiciones continúan endureciéndose. Los sectores afines al expresidente Evo Morales mantienen su reclamo de renuncia contra Rodrigo Paz y rechazan las propuestas de diálogo impulsadas por distintos organismos.
Ante la falta de acuerdos, surgieron iniciativas alternativas. El diputado Carlos Alarcón propuso avanzar hacia un referendo revocatorio extraordinario para que la ciudadanía defina mediante el voto la continuidad de las principales autoridades nacionales.
"Los movilizados quieren elecciones y el camino no es romper la Constitución y la democracia, sino acudir al voto", sostuvo el legislador.
Sin embargo, la propuesta enfrenta obstáculos legales, ya que la normativa vigente establece que un mecanismo de ese tipo solo puede activarse cuando se cumple la mitad del mandato presidencial, mientras que Paz lleva apenas seis meses en el poder.
En paralelo, organismos internacionales comenzaron a expresar preocupación por el deterioro de la situación. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió sobre las consecuencias humanitarias de la crisis e instó a todas las partes a priorizar el diálogo para evitar una mayor escalada.