Santiago

La disputa por un juguete: ¿pelea o un aprendizaje?

En toda familia con dos o más niños, en cuestión de segundos puede armarse un gran "conflicto". Cómo superar esos momentos.

Uno de los principales "conflictos" que viven las familias con más de un hijo, son las infaltables y a veces, agotadoras peleas entre hermanos. El tema pareciera ser el común denominador en todas las familias, aunque algunos aprenden a sobrellevar estas crisis mejor que otras.

No importa cuántos juguetes haya en la casa, siempre ellos querrán el mismo, y será motivo de peleas permanentes. Para la psicología, hay una explicación, y sobre todo, numerosas formas de sobrellevar estos conflictos entre hermanos, sin empeorar la situación.

En un informe publicado por es.aleteia.org sostiene que especialistas en desarrollo infantil explican que estas peleas son de lo más normal y forman parte del aprendizaje emocional y social de los niños. Comprender qué hay detrás de estas conductas puede ayudar a los padres a acompañar mejor a sus hijos y transformar los conflictos en oportunidades de crecimiento.

Explican que a la edad de 2 a 5 años, el niño comienza a pasar por etapas de desarrollo egocéntrico. Su cerebro, que está en desarrollo, piensa que "todo es suyo", puesto que está conociendo el sentido de propiedad. En esa etapa, el juguete representa mucho más que un objeto para el pequeño. En ese momento, la pelea no es tanto por el objeto,  sino por lo que simboliza: la atención de los padres, el control, la curiosidad, la imitación o conexión con su hermano.

El desarrollo cerebraligualmente, no es una actitud que el niño demuestre exclusivamente con un hermano, ya que el valor que él le da al objeto en cuestión, lo hace enfrentarse con amigos, primos o quien fuere. 

En dicho informe, la pediatra y autora t. Berry Brazelton explica que, durante los primeros años, los niños están explorando constantemente los límites del deseo y la regulación emocional. En esta etapa aún no hay un control total de la situación, lo cual los lleva a responder con impulsos de ego que les hace querer el mismo juguete, a pesar de que haya más opciones.

Qué se puede hacer por los hijos, según los especialistas

Los padres suelen perder la paciencia ante tantas peleas por cosas consideradas insignificantes. Los niños no se cansan nunca de confrontar. Los especialistas sostienen que si los adultos reaccionan con gritos o de manera desesperada, el conflicto tenderá a intensificarse. Los niños aprenden mucho sobre el manejo de la frustración observando cómo los padres manejan esta emoción.

Procura eliminar con comentarios como "Siempre haces lo mismo", "Tu hermano sí sabe compartir". Este tipo de frases, pueden afectar la autoestima y aumentar la rivalidad.

Ayuda a tus hijos a poner nombre a sus emociones diciéndoles, por ejemplo: "Entiendo que estás molesto porque querías ese juguete", "Tu hermano también quiere jugar y eso puede causar frustración". Nombrar las emociones ayuda a que aprendan a reconocerlas y regularlas.

Detrás de una pelea por un juguete suele haber mucho más que un simple capricho. Los niños están aprendiendo a relacionarse, a expresar lo que sienten y a convivir con otros niños, con tu orientación lograrán entenderlo mejor.

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