Gustavo Wallberg: "No puede quedarse solo enel ajuste, el plan de Gobierno nacional no puede terminar ahí"
El profesor de la UNT será uno de los disertantes el próximo viernes en las Segundas Jornadas de Economía en la Unse.
El economista Gustavo Wallberg, titular del Instituto de Investigaciones Económicas (Inveco) de la Universidad Nacional de Tucumán reconoció que la administración de Javier Milei logró estabilizar algunas variables macroeconómicas y reducir la inflación respecto de los niveles de 2024 y 2025, a la par que consideró que también muestra debilidades importantes en materia política y estratégica: "No puede quedarse solo en el ajuste".
Wallberg será uno de los expositores en la Segunda Jornada de Economía Dr. Julio Olivera que se desarrollarán en el paraninfo de la Unse el próximo viernes y que contará como invitado especial para cerrar la jornada al titular del Indec, el santiagueño Pedro Lines.
En la jornada se debatirá además sobre un tema clave como lo es la coparticipación y el federalismo fiscal en el país. La exposición de Wallberg girará bajo el título "Con la coparticipación no alcanza" para abordar una problemática profunda que emergió con mayor fuerza en estos últimos años.
En tanto, sobre la situación de la economía, el tucumano explicó que en el inicio de la gestión del Gobierno nacional, la paralización de la obra pública nacional fue una medida comprensible para alcanzar rápidamente el superávit fiscal y frenar la escalada inflacionaria, pero advirtió que no puede transformarse en una política permanente.
"Milei hizo probablemente lo único que podía hacer rápido para ordenar las cuentas. Pero el plan de gobierno no puede terminar ahí. En algún momento tiene que sentarse a discutir con las provincias cómo se financiarán las obras de infraestructura que permitan desarrollar las regiones", expresó.
Para Wallberg, uno de los mayores déficits de la actual gestión es la ausencia de una visión de desarrollo territorial que acompañe el ajuste fiscal.
"El Gobierno debería tener en mente un programa de obras públicas nacionales orientadas a reducir las diferencias regionales. No se trata de volver al gasto desordenado, sino de invertir estratégicamente donde existen mayores rezagos", indicó.
Asimismo, cuestionó algunos errores políticos de la administración libertaria y consideró que determinadas controversias públicas erosionan innecesariamente el respaldo social a las reformas económicas.
"Si el Gobierno le pide sacrificios a la población para reordenar la economía, no puede al mismo tiempo generar situaciones que transmitan privilegios o gastos injustificados. Ese costo político se está pagando de manera innecesaria y debilita la transición económica", afirmó.
Una economía que crece, pero con ganadores y perdedores
Respecto de la coyuntura económica, Wallberg consideró que 2026 será un año de crecimiento moderado, con inflación en descenso y un tipo de cambio relativamente estable. Sin embargo, advirtió que la recuperación será desigual entre sectores.
"La economía es muy heterogénea. Que el promedio dé positivo no significa que todos estén bien. Hay sectores que crecen y otros que siguen atravesando dificultades", explicó.
Según su visión, la economía argentina atraviesa un proceso de reestructuración luego de años de distorsiones que favorecieron principalmente al Área Metropolitana de Buenos Aires. En ese contexto, sostuvo que algunas actividades protegidas, como la industria textil, inevitablemente deberán reducirse, mientras otras vinculadas a la minería, la energía y las exportaciones ganarán protagonismo.
Sin embargo, alertó que la velocidad con la que desaparecen empleos en los sectores en crisis es mucho mayor que la capacidad de generación de nuevas oportunidades.
Por ello insistió en la necesidad de avanzar en reformas tributarias, laborales y de infraestructura que faciliten la creación de empresas y la absorción de mano de obra."La cifra global de la economía probablemente sea positiva este año. Habrá menor inflación y cierta estabilidad cambiaria. Pero los problemas seguirán siendo sectoriales y regionales. Ahí está el gran desafío pendiente", concluyó.
El debate de fondo
En vísperas de las Segundas Jornadas de Economía sostuvo que el debate sobre el federalismo en Argentina suele estar mal planteado y que la discusión se limita casi exclusivamente al reparto de recursos entre Nación y provincias."Existe una confusión respecto de qué es el federalismo. Se considera más federal al gobierno nacional que más dinero envía a las provincias, mientras que las provincias identifican federalismo con recibir más fondos. Pero el verdadero federalismo implica que la Nación no asuma responsabilidades que corresponden a las provincias", afirmó.
Coparticipación
El especialista explicó que el régimen de coparticipación nació para evitar la doble imposición tributaria entre los distintos niveles del Estado y recordó que, con el paso de las décadas, el sistema se transformó en un mecanismo cada vez más redistributivo. Sin embargo, advirtió que ese esquema genera incentivos equivocados.
"Las provincias terminan recibiendo más recursos cuanto más problemas tienen. El dinero lo recibe el gobierno provincial, no la gente. Eso genera una falta de correspondencia fiscal porque quien gasta no es quien cobra los impuestos y, por lo tanto, se debilita la responsabilidad sobre el uso de los recursos", señaló.
No obstante, Wallberg consideró que el problema de fondo no es exclusivamente la coparticipación sino la ausencia de políticas nacionales destinadas a reducir las brechas de desarrollo entre regiones.
En ese sentido, recordó que la Constitución Nacional incorpora la denominada "nueva cláusula del progreso", que obliga al Estado a impulsar políticas públicas para disminuir las diferencias de desarrollo relativo entre las distintas zonas del país.