Santiago

Manuel Belgrano, su nacimiento: 3 de Junio de 1770 

Por Antonio V. CastiglionePresidente del Instituto Belgraniano de La Banda (especial para El Liberal) 

 Los argentinos recordamos esta fecha por el nacimiento de Manuel Belgrano, uno de los "Padres de nuestra Patria". 

 En efecto, el 3/6/1770 nació en Buenos Aires. Era hijo de Domingo Belgrano, un comerciante e inmigrante italiano, y de María Josefa González Casero, cuyos abuelos eran santiagueños, de El Yugo, cerca de Loreto. 

 El joven Belgrano tuvo la suerte de que sus padres pudieron enviarlo en 1786 a estudiar a España, a las Universidades de Salamanca y Valladolid (donde se graduó de abogado), las que estaban entre las mejores de España y del mundo. Tanto que las novísimas universidades americanas (México, Lima, Chuquisaca, Córdoba, etc.), fundadas por los jesuitas a instancias de la Corona española, tomaron sus Constituciones (Estatutos) como modelos. 

 Nuestro compatriota era un joven de elevada inteligencia y marcada contracción al estudio. Además de latín, estudió francés, inglés e italiano. A ello hay que agregarle que el entonces Papa Pío VI, le otorgó un permiso especial para acceder a lectura de ciertos libros prohibidos, entre ellos de Montesquieu, Rousseau y Filangieri; las tesis fisiocráticas de Quesnay; de los italianos Genovesi y Galiani; de los españoles Jovellanos y Campomanes: y del inglés Adam Smith. Todo ello le otorgó una elevada ilustración. 

 En 1789, se produjo la Revolución Francesa, de modo que los fundamentos de ella fueron el tema de discusión en Europa de ese momento. Entre ellos los principios de igualdad, fraternidad y libertad, la aplicación de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, como el cuestionamiento al derecho divino de los reyes. Belgrano nutrió sus conocimientos de sus reuniones nada menos que con la clase intelectual española. 

 En 1794, Belgrano regresó a Buenos Aires, con su título de abogado y con el cargo de Secretario del Real Consulado, creado en ese momento. A partir de allí, entre 1794 y 1806, comenzó con su tarea de escribir las Memorias del Consulado. Más tarde, como periodista colaboró con notas publicadas en el "Telégrafo Mercantil", "Semanario de Agricultura" y el "Correo de Comercio". 

 Fue entonces que a través de esa tarea firme, continua y silenciosa, fue difundiendo en la comunidad y concientizándola de las ideas revolucionarias francesas. 

 Belgrano fue el arquitecto, el ideólogo de la Revolución desde su comienzo, su figura clave. Como se diría hoy, "marcó la agenda" entre 1810 y 1816. Tuvo muchas facetas: vocal de la 1ª Junta, creador de la bandera, jefe del ejército al Paraguay, conductor del éxodo jujeño, jefe del Ejército al Alto Perú, defensor de Tucumán y Salta, el brazo armado del Congreso de Tucumán, etc. 

 Fue la persona que salvó la Revolución de Mayo, al contener en Tucumán al ejército realista. De no haberlo hecho, los españoles habrían continuado hasta Córdoba y Buenos Aires, donde con el apoyo del ejército español de Montevideo, más la ayuda del de Portugal -acantonado en el Sur de Brasil y ofrecido por la princesa Carlota Joaquina- habría derrotado fácilmente al patriota. Y al salvar Belgrano a la Revolución de Mayo, también salvó la Revolución Americana. Al defender el Norte, al mismo tiempo permitió que San Martín pudiera preparar en Mendoza su Ejército de los Andes. 

 Pero dejando por un momento todo ello de lado, y respetando por cierto los aportes de otros patriotas contemporáneos, queremos destacar que Belgrano fue "el hombre de Mayo", el introductor de las ideas revolucionarias francesas y europeas en el Virreinato del Plata y que las fomentó. 

Destacamos también que cuando el rey Fernando VII fue derrocado por Napoleón, en el Cabildo abierto del 22/5/1810 votó por el reemplazo del Virrey por una Junta de Gobierno, y que luego él integró como vocal, el 25 de Mayo. El 24 de mayo, había amenazado al virrey Cisneros conque si no renunciaba y dejaba el cargo, él personalmente "lo iba a arrojar por la ventana" de la Fortaleza. 

Belgrano tuvo las características que un revolucionario debía poseer: justicia, valentía, honradez, perseverancia, constancia y sacrificio para lograr sus objetivos, y amor por la libertad y por los derechos de los hombres. Donó cuatro escuelas con el premio que le otorgara la Asamblea del año 1813. 

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