Santiago

Más allá de lo material, la felicidad tiene que ver con generar y sostener el bienestar interior

La especialista sostiene que alcanzar la felicidad va mucho más allá de alcanzar logros materiales. El estado de plenitud se acerca más a lo que cada uno cultiva en su interior.

En psicología, la felicidad no se entiende como un estado de euforia constante, sino como un bienestar general y un sentido de plenitud. Los expertos destacan que gran parte de esta depende de nuestros hábitos y actitudes, recomendando cultivar la gratitud, las relaciones interpersonales y aceptar las emociones incómodas en lugar de evitarlas.

La Lic. Emily Azar consideró oportuno aclarar ciertos puntos relacionados con la felicidad, ya que en ocasiones, la mayoría de las personas tienden a confundirla con los logros materiales conseguidos. Según sostiene la especialista, la felicidad va mucho más allá de lo externo.

"Hay muchas ciencias que confirman la felicidad como una habilidad, que requiere de una práctica y que no está marcada un cien por ciento por las cosas que suceden, sino que depende mucho de la intencionalidad de ciertas actividad que uno pueda tener en el día a día. A veces estamos queriendo tener un paradigma de sensaciones y sentimientos positivos, cuando el hábito en realidad no tiene que ver con sentirse bien, sino que va más allá, entendiéndolo como algo que protege nuestra salud. Es decir, por ejemplo, cuando mayor bienestar, por supuesto, hay menores niveles de cortisol, más aumento de esperanza de vida, menos enfermedad".

"Nosotros estamos en un momento de la historia en la que se asocia la felicidad con el éxito o con la obtención de cosas y que en realidad nos olvidamos de que nosotros somos seres sociales que necesitamos sí o sí la interconexión, trabajar la empatía, la comunicación desde los lugares de generar lazos, más que un éxito académico o material", indicó.

Siguiendo esa línea, Azar sostuvo que "histórica, filosófica y científicamente la felicidad termina centrándose en el bienestar con un propósito que paradójicamente a veces ese propósito no tiene que ver con orientarse a sentir cosas, sino con gestionar lo interno y fortalecer las emociones que uno tiene".

Y fundamentando su concepto, la psicóloga agregó: "Cuando digo fortalecer, me refiero a que hay emociones que son muy positivas y hay que trabajar en prácticas concretas que cultiven esta habilidad para poder conectarse con los aspectos gratificantes, propositivos, que no necesariamente tienen que ser placenteros, que sería como ir contracorriente".

Asimismo, la psicóloga redondeó su idea al considerar que toda persona debe "entender que la felicidad no tiene que ver con las cuestiones materiales en sí, sino con la posibilidad de generarse y sobre todo sostener el bienestar".

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