Política

Reforma electoral y Super RIGI: la jugada del Gobierno en el Senado durante el Mundial 

Foto: X/@clarincom

El oficialismo apunta a avanzar con proyectos centrales como la reforma electoral y el Super RIGI en plena competencia mundialista. "Queremos, como mínimo, una sesión", admiten en el Senado, mientras crece la tensión con la oposición y los gobernadores.

En un escenario dominado por la expectativa del Mundial de fútbol, el Gobierno nacional trabaja para sostener la actividad parlamentaria y ya proyecta la realización de al menos una sesión en el Senado durante el desarrollo del certamen.

"Como mínimo vamos a avanzar en una sesión", reconoció un operador libertario con despacho en la Cámara alta, en relación a la estrategia legislativa que busca evitar un freno total de la actividad política durante el evento deportivo. En la misma línea, otro referente del oficialismo agregó: "La idea es tratar los temas antes del segundo semestre, después todo se complica".

Desde el entorno de la Casa Rosada remarcan que el objetivo es evitar la dispersión de los legisladores en medio del calendario mundialista. "Hay una orden de tratar de no viajar al Mundial y de estar a disposición", señaló una senadora libertaria, al describir el clima interno en el bloque oficialista.

El temario que impulsa el Gobierno incluye iniciativas de alto voltaje político, entre ellas la reforma electoral, el denominado Super RIGI, modificaciones a la Ley de Sociedades, la Ley Hojarasca y cambios en el régimen de propiedad privada. Se trata de proyectos que ya generan fuertes discusiones en el Congreso.

"Son leyes sensibles y complejas, con mucha resistencia", admitió un dirigente libertario involucrado en las negociaciones parlamentarias, quien además confirmó que aún no hay fecha definida para algunos de los proyectos más polémicos.

En paralelo, dentro del oficialismo analizan alternativas para la reforma política, con especial foco en el sistema de primarias. "Se está evaluando que las PASO dejen de ser obligatorias, como plantean algunos sectores del PRO y la UCR", explicó otra fuente legislativa.

Sin embargo, la estrategia no se limita al Congreso. El Gobierno también observa el comportamiento de los gobernadores aliados, cuya relación con la Casa Rosada es clave para garantizar mayorías. "Muchos van a empezar a jugar su propia agenda electoral y eso va a complejizar todo", advirtieron desde el oficialismo.

Actualmente, 17 de los 24 gobernadores cuentan con la posibilidad de ser reelectos, un factor que en el Gobierno consideran determinante para el futuro del vínculo político con las provincias.

"Si no hay acuerdo, no damos quórum en comisiones y el trámite se frena", reconoció un referente libertario al describir la dinámica legislativa actual. En ese marco, también advirtió que la oposición "empieza a presionar con su propio temario y eso complica el control de la agenda".

El vínculo con las provincias aparece como otra pieza central de la negociación. Desde la Casa Rosada sostienen que la distribución de recursos sigue siendo la principal herramienta de articulación política, aunque admiten que la tensión fiscal de las provincias podría modificar ese equilibrio.

Con ese panorama, el oficialismo apuesta a acelerar el tratamiento de proyectos clave antes de que el calendario político se vea completamente absorbido por la campaña y el Mundial, en un escenario donde cada voto en el Senado se vuelve determinante.

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