Paraje Lorena: Florinda tenía un golpe en la cabeza y dos tiros en el pecho; Lucindo pendía de un árbol
Sin antecedentes policiales de violencia, Lucindo Enrique Rojas mató a Florinda Albornoz. Cuatro hijos huérfanos a cargo de la Dinaf y la Subnaf
"Ya vengo. Voy con su padre a ver los zapallos", confió Florinda Albornoz (49), al menor de sus cuatro hijos. "Vean a las cabras que no se metan pal monte", aconsejó. Cinco horas después, su cuñada la encontró ejecutada de dos tiros en el pecho. Y a 15 metros, Lucindo Enrique Rojas (60), pendiendo de un árbol.
El femicidio seguido de suicidio shoquea a la provincia. El escenario resultó el paraje Lorena, Copo. Se encuentra a 80 kilómetros de Monte Quemado y a 400 de la ciudad Capital.
Enclavado en una suerte de "triple frontera", Santiago del Estero, Chaco y Salta, Lorena es habitada por unas contadas familias. El espacio de la "pareja" diezmada tenía como vecinas apenas a ocho familias.
Procesión en modo silencio
Hasta el jueves pasado, Florinda y Lucindo habían acordado una separación en paz. En este lado del mapa no abundan las palabras, pero la "procesión" (la de Lucindo) iba por dentro.
Según relató su hermana a la policía y a los fiscales, Gabriel Gómez y Santiago Bridoux, "ellos no se peleaban nunca". Sin embargo, los testigos revelaron que la ruptura era evidente con algunas indirectas dolientes de Lucindo, reticente en quedarse solo junto a sus hijos.
Como sea, en la antevíspera almorzaron y después la "pareja" marchó a un rancho con zapallares, a 4 kilómetros. Era una rutina para nada atípica y el regreso se daba al caer el sol.
¿Qué pasó? No hay testigos. Los policías reconstruyeron ayer a la madrugada y desandaron las últimas horas de Florinda y Lucindo con una impronta netamente profesional.
La mujer yacía entre los zapallares. Confirmaron un golpe en la cabeza, asestado desde atrás, y dos disparos de escopeta.
A 15 metros, Lucindo se encontraba suspendido en el aire con una soga, cuyo extremo había atado a un árbol. Abajo del cuerpo, la escopeta homicida.
Una odisea
Los policías del destacamento de Ahí Veremos arribaron a la escena en la noche del jueves. Los fiscales, Gabriel Gómez y Santiago Bridoux, en los primeros minutos de ayer.
Los cuerpos se encontraban dentro de un perímetro policial. Previas pericias a cargo del personal de la División Criminalística, posteriormente los restos fueron ascendidos a un vehículo de la Unidad Morguera.
En la mañana, el transporte partió hacia la Morgue Judicial del Hospital Independencia para las autopsias esclarecedoras.
Los forenses del Poder Judicial proveerán respuestas científicas. En tanto, las causas o móvil del macabro desenlace morirán quizá con Florinda y Lucindo.
"Te vas, pero no te llevas a los chicos", ultimátum de Lucindo
Lucindo habría impuesto un ultimátum imperativo. "Te vas, pero no te llevas a los chicos". O bien: "Quedate y no sales más". Ello y grabar una pseudo esclavitud sonaba casi lo mismo en los oídos de Florinda.
Los voceros relataron ayer que el hombre no aceptaba que la relación se agrietara, menos que llegara a su fin. Es decir, entendía mal aquello de "para toda la vida".
Por ello, cuando Florinda empezó a tomar distancia, alejándose de la relación, el "jefe de familia" atribuyó a un tercero, pero jamás la mujer habló de otra persona, sino de una relación terminada.
Ahora, los fiscales buscan respuestas en pos de dar con piezas para armar el rompecabezas, en medio de una usina de rumores, algunos previsibles, otros alocados.
¿Autopsia psicológica?
Una funcionaria aconsejaba ayer ensayar una doble "autopsia psicológica", pero los fiscales merituaban el camino a seguir, máxime con una región carente de todo, en especial de señal para celulares.
Intentaban arrancar desde el informe de autopsia, quizá estará listo hoy. Después, escucharán a los hijos, tíos y unos contados vecinos.
Impenetrable por el "tierral", ausencia de señal y rica fauna
Los funcionarios viajaron desde Monte Quemado hacia Taco Pozo, ya en territorio chaqueño. Luego, ingresaron por caminos y se internaron en Lorena. Este paraje y Monte Quemado están divididos por casi 80 kilómetros, confiaron los policías.
Es decir, las familias de Lorena tienen más salidas hacia Chaco y Salta, que a su propio Santiago del Estero. Lucindo andaba con una escopeta, nada "anormal" en esta geografía. Habituaba cazar guasunchas, perdices, torcazas, calas, mulitas, quirquinchos, conejos, lo más conocidos.
Solo él supo si al manipular el arma conllevaba otros fines nada campestres. O bien, en segundos perdió la frágil cordura social y decidió pasar al hecho llevándose la vida de su pareja, sin importarle nada de nada.
Cuatro hermanos sumidos en una perpetua orfandad, ahora a cargo de los técnicos de la Subnaf y la Dinaf
Como los cuatro hijos de la pareja precisan acompañamiento, los fiscales dieron intervención a especialistas de la Dinaf y de la Subnaf: Dirección y Subdirección de la Niñez, Adolescencia y Familia. Al cierre, los funcionarios articulaban las vías para que los técnicos arriben a primera hora de este lunes, previa reunión con Gómez o Bridoux.
Judicialmente, los menores deben declarar en Cámara Gesell. Ante psicólogos recrearán la vida de sus padres: tal vez sean los únicos en ayudar a develar por qué su padre decidió "pasar al hecho", asesinar a su pareja, quitarse la vida, y sumirlos en una perpetua orfandad.
El día después
En forma simultánea, el Estado asumirá la responsabilidad de protegerlos y velar por los pilares clave: alimentación, educación, crianza y contención. Los fiscales temen que los mayores deban abandonar la escuela para cuidar a sus hermanos menores. Una salida nada descartada por el entorno familiar de la pareja.
¿Velatorios separados?
Mientras, este viernes los tíos y vecinos preparaban la casa para el velatorio, pero nadie sugería nada ante lo obvio: Lucindo mató a Florinda y habría parientes a quienes no entusiasmaba una ceremonia con dos féretros juntos.
Pero los cuatro hijos serían partidarios de una despedida en común, más allá de que solo uno de los adultos resolvió asomarse a las puertas del infierno y segar la vida del otro, llevándose a su tumba todas las respuestas que perseguirán a los sobrevivientes hasta el final.
Como sea, la población de Lorena no lograba reaccionar y 4 menores eran contenidos por tíos y amigos, perturbados, aterrados, reticentes en aceptar haberse quedado sin padres en cuestión de horas.