El oftalmólogo Ricardo Passone advirtió sobre las consecuencias del uso excesivo de pantallas
Como una medida de prevención, destacó que es siempre aconsejable el sistema de 20-20-20. "Son 20 minutos de teléfono, 20 minutos de descanso y 20 minutos de tratar de mirar a lo lejos", explicó Passone a EL LIBERAL.
El oftalmólogo Ricardo Passone, en diálogo con EL LIBERAL, destacó que los "prejuicios de la etapa digital que nos toca vivir hoy son bastante importantes porque se está viendo cada vez con más asiduidad en chicos que son los que de pronto se ven en contacto con estos aparatos, sobre todo los teléfonos, y de esa manera hace de que la evolución normal y natural que tiene el desarrollo ocular se vea alterado por estas circunstancias".
" ¿Qué es lo más grave de esto?", se preguntó Passone para, inmediatamente, responderse: "Es que de pronto se induce a una patología que es la miopía, la miopía es una alteración refractiva del ojo que nos permite de pronto perder toda visión que sea más allá del metro o de los 40 centímetros de distancia, y eso hace de que la limitación que tenga la persona, en este caso el niño, es que puede de pronto golpearse o de pronto no ver algo que está más allá de esa distancia y se lo pueda llevar por encima".
Solicitó: "Entonces, es muy importante en el desarrollo normal de que estemos atentos a esto para que podamos corregirlo, porque digamos, si bien se produce esta alteración pero tenemos herramientas para que podamos mejorarlo y que pueda de pronto tener una vida normal".
"Esto obviamente que va siempre acompañado de la vigilancia de los padres cuando los padres notan de alguna manera que el chiquito tiene una incapacidad por ahí para poder moverse o alcanzar cosas, y obviamente la consulta temprana", dijo.
Precisó: "Sí es siempre aconsejable que los niños tengan, cuando están en contacto con estos teléfonos digitales, es el sistema de 20-20-20.¿Qué es 20-20-20? Son 20 minutos de teléfono, 20 minutos de descanso y 20 minutos de tratar de mirar a lo lejos".
"Obviamente que en un niño de 12 años eso no lo puede implementar, pero si lo implementamos en los niños de ahí hasta los 12 años vamos a conseguir revertir y por ahí evitar también que estas patologías aparezcan", remarcó.
"Hay que proveerles otro tipo de atracción"
Passone reflexionó: "El mensaje que podemos dejar es el hecho de que la consulta es fundamental ante cualquier problema visual que vean que puede llegar a aparecer por el uso indebido, digamos, de toda esta parte digital. Es muy importante para prevenir y para poder evitar consecuencias mayores el día de mañana".
Y aconsejó: "Lo más importante es evitar que los chicos tengan ese tipo de acceso. Hablo de chicos de 2 a 5 años. Ya en la etapa escolar, obviamente, por la parte educativa y todo lo demás, yo creo que es muy importante que los chicos aprendan a manejar esto. Hay que tratar de proveerles otro tipo de atracción o de juegos que no tenga que ser un celular. Eso sería lo ideal porque de esa manera nos evitamos muchos dolores de cabeza que después nos vamos a tener".
"La idea es aplicarlo a partir de los niños"
- Ricardo, ¿el sistema 20-20-20 es solo aplicable para los adultos?
No, la idea es aplicarlo a partir de los niños, en la medida en que los niños puedan manejarlo. Por eso digo, niños de 2 o 3 años es muy difícil que de pronto vos lo hagas ver de lejos, pero si de pronto estás con un niño ya de 6 años con el cual ya puedes comunicarte y te puede entender lo que vos estás tratando de explicarle y de lo que debe ser, eso es muy importante empezar a hacerlo desde ese momento.
O sea, manejar los 20 de estar con el teléfono, los 20 de descansar y los 20 de la mirada lejana, que es lo que vos vuelves a tener como contrapartida del acercamiento que tenés en el aparato digital de los ojos. Entonces, eso es muy importante para evitar que este daño siga aumentando.
Passone: "Hay prácticamente casi un 50 o un 60% que va en aumento a raíz del manejo de los celulares"
-Las estadísticas, ¿qué nos hablan? ¿hay que preocuparse u ocuparse?
Hay que preocuparse y ocuparse, porque los niños tienen desde los 6 años a los 12 años, que es la etapa escolar, es cuando desarrollan la visión, la función visual mejor dicho, porque el órgano se desarrolla como siempre, uno lo ve desde el tamaño y la forma y el color normal, pero lo que no desarrolla es la función visual. Eso se logra a través del estímulo visual. Si un niño no ve, ya sea por una miopía, por una hipermetropía o por un astigmatismo, no desarrolla la función visual. En este caso puntual de las pantallas digitales, sea teléfono, tablet o notebook o lo que fuera, es, digamos, los que van a inducir por la cercanía en que trabajan la miopía. Entonces esa miopía hay que tratar en lo posible de corregirlo lo antes posible para evitar que el ojo desarrolle una visión normal, porque si no, los chicos quedan con una discapacidad que después de pasar los 12 años no podemos corregirlo, que es lo que se llama ambliopía o comúnmente lo van a escuchar como el famoso ojo vago.
- ¿Qué porcentaje hay, en Argentina, de enfermedades generadas por el uso abusivo de las pantallas?
El incremento que hay en los niños es realmente bastante importante. Por ahí precisar en un porcentaje de estadística es medio difícil, porque se va, año a año esto se va cambiando. Es más, hay un curso que se hace anualmente en Buenos Aires sobre la miopía y sobre todas las alteraciones que generan los niños en toda esta parte del manejo digital que tienen, pero te podría decir que hay prácticamente casi un 50 o un 60% que se va viendo que va en aumento a raíz del manejo de los celulares, sobre todo el que se les da a los niños cuando tienen la edad de 2 o 3 años como un juguete.
-¿El uso excesivo empeora la miopía, el astigmatismo?
Sí, digamos que lo que más altera es la miopía. El astigmatismo no, porque el astigmatismo es una alteración que si bien es un error refractivo como es la miopía o la hipermetropía, que son alteraciones refractivas que tiene el ojo, pero no le induce el celular ni al astigmatismo ni a la hipermetropía, sí a la miopía, por la acomodación que genera el hecho de tener el teléfono o el aparato digital que tenga cerca de los ojos.