Jugador de fútbol, alcoholizado chocó y mató a una empleada de farmacia y huyó rumbo a Fernández
Mariana Ibáñez se trasladaba en una motocicleta con rumbo a su trabajo cuando fue embestida por una camioneta guiada por Nahuel Ferreyra. Ella murió en el acto mientras él regresó a su casa y guardó el vehículo. El caso causó profunda indignación en la sociedad.
Una joven empleada de una farmacia murió cuando iba a trabajar tras ser embestida por un irracional sujeto que conducía una camioneta completamente alcoholizado. Tras matarla y dejarla tendida sobre el pavimento, huyó hasta Fernández, donde escondió el vehículo.
La trágica muerte de Mariana Lourdes Ibáñez de 26 años, integrante de una conocida familia del barrio Parque causó una profunda conmoción en la comunidad santiagueña tras conocerse el siniestro la mañana del sábado.
El choque se registró a las 7.45 cuando Mariana se trasladaba a su lugar de trabajo en la farmacia Farmar, sobre avenida Belgrano frente al arco de ingreso a la ciudad y fue arrollada por Nahuel Agustín Ferreyra, un futbolista de 24 años que se fugó sin brindarle asistencia.
El escenario de la tragedia fue la esquina de avenida Belgrano y Congreso, en pleno centro capitalino. Allí, por causas que son materia de investigación, Mariana circulaba en una motocicleta Honda Wave cuando fue embestida por una camioneta Volkswagen Amarok.
Al arribar al lugar, efectivos policiales encontraron a la joven tendida sobre la cinta asfáltica junto a su motocicleta. Se encontraba inconsciente y, pese a la rápida intervención de los servicios de emergencia, se constató que ya no presentaba signos vitales.
Un testigo clave del hecho relató que observó cómo una camioneta Amarok gris impactó violentamente contra la motociclista y luego escapó por avenida Belgrano, perdiéndose de vista por calle Alsina. A partir de ese dato se activó un amplio operativo policial que incluyó controles y cierres preventivos en distintos puntos de la provincia.
La investigación avanzó rápidamente gracias al análisis de las cámaras de seguridad. Los registros permitieron reconstruir el recorrido realizado por el vehículo involucrado y orientar la búsqueda hacia Fernández.
Cerca de las 11.30, los efectivos llegaron hasta una vivienda del barrio Bicentenario de esa ciudad, donde localizaron al conductor sospechado. Se trataba de Ferreyra, de 24 años, quien fue detenido por orden de la Justicia. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, tras el choque, Ferreyra abandonó la escena, en estado de ebriedad condujo hasta su domicilio, guardó la camioneta en el garaje y se disponía a dormir. Al advertir la presencia de numerosos móviles policiales rodeando la vivienda, salió al exterior y fue reducido por los uniformados.
La prueba de alcoholemia realizada arrojó un resultado de 1,58 gramos de alcohol por litro de sangre, examen que se efectuó aproximadamente tres horas después del siniestro. Ese dato se convirtió en una de las principales evidencias incorporadas a la causa.
Por disposición de la fiscal Belkis Alderete, trabajaron en el lugar personal de Criminalística, Médico de Policía, la División Homicidios y Delitos Complejos y de la Comisaría 35 de Fernández. Asimismo, el cuerpo de la víctima fue trasladado a la Morgue Judicial para las pericias correspondientes.
Mientras la investigación continúa para determinar cada una de las responsabilidades penales, familiares, amigos y vecinos de Mariana expresaron su dolor y exigieron justicia por una tragedia que en pocas horas se convirtió en uno de los hechos más conmocionantes de las últimas horas en la provincia.
El oscuro antecedente del futbolista detenido
Nahuel Agustín Ferreyra es jugador de la Primera División de Independiente de Fernández. Sin embargo, no era desconocido para las autoridades policiales, ya que tiempo atrás había sido involucrado en una causa por un grave episodio de violencia.
Según revelaron fuentes judiciales y policiales cercanas a la causa, Ferreyra había sido detenido en una investigación relacionada con un confuso incidente en el que, junto con otros jóvenes, habría privado ilegítimamente de la libertad a una persona y la habría agredido físicamente dentro de una camioneta.
De acuerdo con los trascendidos, el vehículo señalado en aquel expediente sería el mismo que ahora quedó secuestrado, en la causa por la muerte de Mariana.
Los investigadores determinaron que, tras el siniestro fatal ocurrido en la Capital, el futbolista escapó del lugar y condujo hasta su vivienda del barrio Bicentenario de Fernández. Allí guardó la Amarok en el garaje y permaneció dentro de la casa hasta que la Policía logró ubicarlo mediante el seguimiento de las cámaras de seguridad.
Cuando los uniformados rodearon la propiedad, Ferreyra salió a la vereda y allí inmediatamente fue detenido. La fiscal Alderete ya contaba con una orden judicial, por lo que una vez reducido, fue trasladado a sede policial.
En paralelo, los investigadores reconstruyeron los movimientos previos al fatal accidente y allí se estableció que Ferreyra había pasado la noche en un boliche ubicado sobre calle Rivadavia y Alma Fuerte.
Según consta en la investigación, el jugador de fútbol consumió bebidas alcohólicas y compartió distintos momentos de la salida a través de publicaciones en su cuenta de Instagram. Horas después, el test de alcoholemia practicado durante su arresto reveló que tenía 1,58 gramos de alcohol en sangre.