Probióticos con identidad santiagueña: ciencia local para desafíos globales que se se proyectan
Una investigadora de Santiago del Estero logró aislar y caracterizar bacterias lácticas con potencial probiótico a partir de leche y quesos de cabra producidos en la región. Ana Bustos, bioquímica y doctora en Ciencias Biológicas.
Una investigadora de Santiago del Estero logró aislar y caracterizar bacterias lácticas con potencial probiótico a partir de leche y quesos de cabra producidos en la región. Ana Yanina Bustos, bioquímica y doctora en Ciencias Biológicas, brindó a EL LIBERAL detalles de este descubrimiento realizado con su equipo de trabajo.
"Hace más de una década decidí radicarme en Santiago del Estero para desarrollar una línea de investigación en este campo", remarcó Yanina, también docente en la UNSE. Investigadora del CONICET, enfatizó: "Como resultado de ese trabajo sostenido, nuestro equipo logró aislar y caracterizar bacterias lácticas con potencial probiótico a partir de leche y quesos de cabra producidos en la región".
Añadió: "Entre ellas, identificamos cepas con propiedades especialmente prometedoras, capaces de intervenir en el metabolismo de los lípidos, un aspecto clave para la prevención de enfermedades cardiovasculares y el mantenimiento de la salud metabólica".
Indicó: "Uno de los aspectos más destacados de este proyecto es que todo el proceso, desde el aislamiento de los microorganismos hasta su caracterización y evaluación funcional, se llevó adelante localmente. Esto demuestra que es posible generar conocimiento científico de excelencia y con proyección internacional desde el norte argentino. Estos resultados no solo tienen relevancia científica, sino que también contribuyen a revalorizar la producción caprina regional. De este modo, la investigación abre nuevas oportunidades para desarrollar alimentos funcionales con identidad propia, agregando valor tanto al conocimiento como a una de las actividades productivas más representativas de nuestra región".
Especificó: "Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo y en la Argentina representan aproximadamente un tercio de los fallecimientos anuales. Entre los factores de riesgo más importantes se encuentra el hipercolesterolemia, es decir, los niveles elevados de colesterol en sangre".
Amplió: "Aunque el colesterol suele asociarse únicamente con problemas de salud, en realidad es una molécula esencial para el organismo. Participa en la formación de membranas celulares, hormonas, sales biliares y vitaminas, además de intervenir en funciones cerebrales fundamentales. El problema aparece cuando se alteran los mecanismos que regulan sus niveles en el cuerpo".
Aseveró: "Actualmente, muchas personas dependen de tratamientos farmacológicos para controlar el colesterol. Sin embargo, los efectos secundarios asociados al uso prolongado de algunos medicamentos impulsan la búsqueda de estrategias complementarias basadas en la alimentación y en la modulación de la microbiota intestinal".
Bustos resaltó: "Durante los últimos años, numerosos estudios demostraron que la microbiota intestinal influye de manera directa en los niveles de colesterol y en distintos aspectos de la salud metabólica. Los probióticos pueden contribuir a regular estos procesos mediante diversos mecanismos: captan parte del colesterol presente en el intestino, producen compuestos beneficiosos para el organismo y transforman los ácidos biliares, moléculas que hoy se consideran fundamentales para mantener el equilibrio metabólico".
Las cepas
Reveló: "Las cepas aisladas en nuestro laboratorio poseen precisamente estas capacidades. Además de su potencial para contribuir a la reducción de los niveles de colesterol, algunos de los mecanismos que estudiamos están relacionados con la regulación del peso corporal y del gasto energético. La transformación de los ácidos biliares por parte de estas bacterias puede influir en procesos vinculados al control del peso, el aprovechamiento de la energía y el funcionamiento saludable del metabolismo".
Destacó: "Si bien seguimos realizando estudios para profundizar estos hallazgos, los resultados obtenidos posicionan a nuestras bacterias como candidatas de gran interés para el desarrollo de alimentos funcionales y suplementos orientados a promover la salud cardiovascular y metabólica".
Yanina recalcó: "Otro aspecto destacado es que estas bacterias crecieron y se desarrollaron de manera eficiente en leche de cabra, lo que abre la posibilidad de utilizarlas en la elaboración de yogures y otros alimentos fermentados probióticos".
"Esto permitiría agregar valor a una producción tradicional de nuestra provincia, generando nuevas oportunidades para el sector productivo local y fortaleciendo el vínculo entre ciencia, innovación y desarrollo regional", abundó.
Consignó: "Recientemente dimos un paso más al formular un polvo probiótico de alta estabilidad, que amplía las posibilidades de conservación y administración de estos microorganismos beneficiosos".
Consignó: "Además, identificamos sustancias con propiedades prebióticas obtenidas a partir de hongos comestibles. Estos compuestos estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas y presentan una importante actividad antioxidante, lo que amplía su potencial de aplicación en estrategias nutricionales orientadas al cuidado de la salud".
Aseguró: "Cada resultado obtenido representa mucho más que un avance científico. Detrás de cada experimento hay años de trabajo, formación de recursos humanos, esfuerzo colectivo y un profundo compromiso con el desarrollo de Santiago del Estero".
Bustos aseveró: "Estos avances son el fruto de una línea de investigación sostenida durante años en el Centro de Investigación en Biofísica Aplicada y Alimentos (CIBAAL), que tengo el orgullo de liderar, junto a un equipo comprometido con la generación de conocimiento desde nuestra provincia: los licenciados Juan José Carol Paz y Nicolás Gómez, Mariano Ibarra y Celeste Ibáñez. Además, trabajamos en estrecho vinculo con prestigiosos investigadores de la provincia y del resto del país".
Orgullo de haber sido concebida en Santiago
En su entrevista exclusiva con EL LIBERAL, la profesional aseguró: "Que estas investigaciones hayan sido concebidas y desarrolladas íntegramente en Santiago del Estero demuestran que cuando se invierte en ciencia, se invierte en oportunidades, en innovación, en producción y en salud para nuestra comunidad".
"Creemos que el futuro se construye fortaleciendo estos espacios de investigación, apostando por nuestros jóvenes investigadores y generando soluciones a partir de los recursos y desafíos propios de nuestra región. Porque la ciencia no es un gasto: es una herramienta estratégica para transformar realidades y construir un desarrollo más sostenible e inclusivo", aseguró la profesional.
Bustos realizó estudios posdoctorales y se especializó en Docencia Universitaria.
"Investigamos probióticos y microorganismos"
Bustos expresó: "Desde hace más de 20 años me dedico al estudio de los alimentos funcionales, es decir, aquellos que además de aportar nutrientes pueden brindar beneficios adicionales para la salud. En particular, investigamos probióticos microorganismos beneficiosos para el organismo, prebióticos compuestos que favorecen el crecimiento de bacterias saludables y su interacción con la microbiota intestinal, un complejo ecosistema de millones de microorganismos que cumple funciones esenciales para nuestro bienestar", preciso
" Mi convicción siempre fue que la ciencia de excelencia también puede construirse desde el interior del país y generar conocimiento con impacto directo en la salud, la producción y el desarrollo de nuestra comunidad", dijo.