Dictan prisión preventiva para un presunto distribuidor de drogas
El juez de Control rechazó el pedido de excarcelación de la defensa al considerar que el acusado, sindicado como parte de una banda de "capitalinos" que abastecía a la ciudad de Frías, podría amedrentar a los testigos consumidores.
Un hombre acusado de liderar una red de distribución de drogas continuará tras las rejas luego de que la Justicia de Frías dictara su prisión preventiva por el plazo de cuatro meses. La resolución judicial se dio en el marco de una investigación por comercialización de estupefacientes, donde el imputado fue interceptado con una importante cantidad de cocaína de alta pureza y una cifra millonaria en efectivo que no pudo justificar.
El magistrado interviniente respaldó el pedido de la fiscal de la causa, tras dar por acreditados de manera preliminar los elementos de prueba y, fundamentalmente, la existencia de un riesgo concreto de entorpecimiento de la investigación si el acusado recuperaba la libertad.
El caso que mantiene en vilo a la comunidad local se desencadenó la noche del pasado 29 de abril. Personal de la División Drogas Peligrosas interceptó un automóvil Fiat Palio negro en la intersección de la calle España y el pasaje Misares, justo cuando ingresaba a la ciudad de Frías.
En el vehículo viajaban tres personas oriundas de la ciudad Capital. Durante la requisa del rodado y de los sospechosos, los efectivos policiales lograron incautar más de 2.500.000 de pesos, distribuidos estratégicamente en las guanteras, los paneles de las puertas y entre las pertenencias de los ocupantes.
Además, le incautaron 85,64 gramos de cocaína compactada en una bolsa de nylon negra, que se encontraba en poder del ahora procesado con prisión preventiva. Otros cinco envoltorios menores de la misma sustancia (2,81 gramos) y tres teléfonos celulares, entre ellos un iPhone de alta gama.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el cargamento secuestrado formaba parte de una aceitada operatoria de delivery interurbano. La investigación penal preparatoria se inició a principios de abril tras una denuncia anónima que alertaba sobre autos provenientes de la ciudad capital que visitaban el domicilio de un conocido expendedor local de estupefacientes que ya cuenta con pedidos de elevación a juicio por causas similares.
El rompecabezas comenzó a cerrarse gracias al aporte clave de una testigo consumidora. Según los informes policiales, la mujer reveló con precisión que un grupo de personas domiciliadas en Santiago Capital ingresaría a Frías para abastecer diferentes bocas de expendio utilizando el Fiat Palio negro y otros dos vehículos ya identificados.
Tareas de vigilancia complementarias confirmaron que los sospechosos realizaban movimientos sospechosos no solo en la vivienda vigilada, sino también en una estación de servicio y en las inmediaciones del cementerio local.
Durante la audiencia de conversión, la defensa oficial del imputado se opuso tajantemente a la medida de coerción y solicitó la excarcelación bajo caución. La abogada defensora argumentó que su cliente posee arraigo en el barrio Villa del Carmen de la Capital y que trabaja como ayudante de panadería, horneando y repartiendo productos en un emprendimiento familiar. Asimismo, restó valor a los seguimientos policiales argumentando que la visibilidad de los agentes había sido obstruida por un camión de gran porte.
Sin embargo, el juez desestimó estos argumentos al contrastarlos con el informe socioambiental de la fiscalía, el cual determinó que el acusado no registra actividad laboral formal ni conocida en su zona de residencia, donde suele ser visto merodeando sin ocupación alguna.
A la hora de fundamentar los cuatro meses de prisión preventiva, el magistrado hizo hincapié en la naturaleza clandestina y relacional del narcotráfico. El tribunal remarcó que la libertad del implicado representa un peligro real y actual para el proceso debido a dos factores críticos. Los dispositivos móviles secuestrados en el operativo aún no han sido analizados en su totalidad. La apertura de los celulares, programada para finales de julio, podría revelar agendas de contactos, geolocalizaciones y conversaciones que expongan a proveedores o nuevos implicados.
Al tratarse de un delito que involucra a una red de compradores y consumidores vulnerables, el juez consideró "altamente probable" que el imputado, en libertad, intente influenciar, intimidar o coordinar versiones con los potenciales testigos que aún deben declarar en la causa.