La Anónima desembarcó en Santiago y apuesta a crecer en un mercado de $14 mil M. al mes
Respecto del consumo, Braun dijo que el sector atraviesa un momento complejo, aunque atribuyó la caída a factores coyunturales.
El último dato del Indec sobre el volumen de facturación de venta de los supermercados que operan en Santiago del Estero alcanzó en marzo los $13.920.917.000, mientras la masa salarial global de empleados públicos y privados de Santiago del Estero ascendió a unos $168.075.905.550, con lo cual la participación de la facturación de los supermercados en la masa salarial, ronda el 9%.
Dos años antes, en enero de 2024 la facturación global de los supermercados santiagueños, representaba el 11% de la masa salarial de los trabajadores locales. Es decir que ese canal de ventas perdió más de 2 puntos en términos de su participación en la masa salarial local desde 2024.
En este escenario, este fin de semana se produjo la inauguración del supermercado La Anónima, que llegó a la provincia tras tomar el control del negocio de supermercados del Híper Libertad en 12 sucursales en todo el país.
El presidente de La Anónima, Federico Braun dialogó con EL LIBERAL sobre los planes de la empresa. El actual gerente general de la compañía es Nicolás Braun, quien también estuvo ayer en Santiago.
A través de la operación de los activos que pertenecían a Libertad, la empresa controlada por la familia Braun inicia una nueva etapa de expansión que la posiciona con mayor fuerza en el centro y norte del país.
Para Federico Braun, principal referente de la compañía, la operación representa mucho más que una adquisición comercial. Es el paso que permite a la empresa "pasar de jugar en la Primera B a competir en Primera A", en referencia al salto de escala que supone incorporar los supermercados del Híper Libertad distribuidos en Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Córdoba, San Juan, Rafaela y Rosario.
La reciente adquisición de los supermercados Libertad aparece como una nueva apuesta estratégica. Según explicó el empresario, la operación permitirá aprovechar economías de escala, mejorar el poder de compra, potenciar la logística y maximizar la capacidad de sus dos frigoríficos propios, ubicados en La Pampa y Buenos Aires.
Uno de los activos más valiosos de la transacción es el gran centro de distribución de Córdoba, con aproximadamente 20.000 m2, una infraestructura que permitirá abastecer tanto a los locales adquiridos como a futuras aperturas en la región. En ese contexto, Santiago ocupa un lugar especial en sus planes de expansión. Braun destacó que la provincia presenta un importante potencial de crecimiento impulsado por el desarrollo agropecuario, las inversiones industriales y las perspectivas mineras en el norte argentino.
Consideró que el interior del país podría recuperarse más rápido que los grandes centros urbanos si se consolidan las reformas económicas y se mantienen condiciones favorables para la inversión privada. A largo plazo, sostuvo que Argentina tiene posibilidades concretas de iniciar una etapa de crecimiento sostenido si avanza en reformas como la impositiva y el mercado laboral.
Braun también expresó una visión moderadamente optimista sobre el rumbo económico del país. Consideró que la administración de Javier Milei está impulsando cambios que podrían modificar problemas históricos de la economía argentina, aunque advirtió que todavía persisten incertidumbres y desafíos.
En el plano operativo, aseguró que los consumidores santiagueños encontrarán una propuesta fortalecida, mayor surtido, oferta más competitiva en carnes y una empresa con más de 170 supermercados en todo el país.
Una historia que desde el sur se expandió a todo el país y la operación con el Grupo Calleja
La historia de La Anónima se remonta a más de un siglo. Fundada por José Menéndez y consolidada a principios del siglo XX como la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia, la compañía nació vinculada al comercio, la ganadería ovina y el transporte marítimo en el extremo sur del continente.
"Nace como una empresa grande en 1908, con sede en Punta Arenas, Chile, pero con negocios comerciales a lo largo y ancho de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut. Esa era la empresa, con una flota de buques propios y que para 1920 era una gran compañía", rememoró Braun.
Tras décadas de crecimiento, crisis y reconversión, la firma logró reinventarse y transformarse en una de las cadenas de supermercados más importantes del país.
Braun recordó que cuando ingresó a la empresa en 1978 encontró una organización que había perdido el dinamismo de sus mejores años. Sin embargo, junto a su familia impulsó una profunda transformación que permitió recuperar el liderazgo en la Patagonia y expandirse gradualmente hacia otras regiones.
Recordó que hubo un punto cúlmine en el recorrido de la empresa. Fue en el gobierno de Menem-Cavallo, cuando "hicimos una emisión de capital que nos permitió crecer mucho. Es capitalismo, es la esencia de tener la capacidad de enamorar a otros que hagan aporte de capital. Y así crecimos mucho, y esto es una operación muy importante".
Puntualizó que "hemos tenido varias operaciones de compras de pequeñas compañias en la provincia de Buenos Aires, en La Pampa, en Santa Fe, en Córdoba, pero esto es un desafío enorme para nosotros. Porque es una región distinta. Nosotros no tenemos ningún local tan grande como este. Este está en el tope del único pequeño hipermercado que tenemos en Neuquén, que amerita porque ya hay 500.000 habitantes".
Destacó que a ese negocio "lo construimos hace 20 ó 30 años, pero el concepto es que nos animamos a hacer esta operación, que es muy importante para nosotros, porque complementa, tanto geográficamente, y por otro lado, por las competencias que hoy tenemos que en otra época no teníamos. Tenemos una fortaleza, tenemos dos frigoríficos, tenemos 170 y pico de supermercados que se vienen a sumar a estos 12 hipermercados".
En este sentido, dijo que "nuestro razonamiento es, si bien está difícil ganar plata en este sector, de hecho, Walmart se fue hace unos años, Carrefour estuvo en todos los diarios, y Casino, que fue comprada por un sector del Grupo Calleja, porque compró todo Latinoamérica, lo que tenía Casino en todo Latinoamérica, se acercó a nosotros para ver si nos podía interesar tomar la operación. No comprar la sociedad. Ellos se quedan con todos los shoppings, y nosotros pasamos a ser un inquilino más. Pero era lo que producía pérdidas y problemas".
Añadió que "nosotros potenciamos varias cosas. Uno, el volumen. Más volumen te permite comprar mejor. Los dos frigoríficos tenían capacidad para crecer justo en esta cantidad, y eso es muy virtuoso porque uno, cuando más volumen tiene, achica los costos. Achica los costos y vamos a empezar a tener mejores resultados".
En el acuerdo con el Grupo Callejas, "nosotros no tomamos lo que llaman ellos la casa central, con lo cual el costo fijo se diluye en un volumen mayor. Juntando todos estos factores, nuestro pensamiento fue: Nosotros vamos a ponerla en positivo, el resultado va a ser positivo, y si además se producen las reformas, básicamente la reforma laboral que ya ocurrió, que de alguna manera baja ciertos costos, pero si ocurre una reforma im positiva bien hecha, a nosotros nos cambia la vida. Porque es un país en el que hay mucha informalidad en el comercio, mucha. Entonces, esa es la gran decisión y es un desafío para toda la organización".