Murió la mujer que estaba internada con hantavirus
La paciente de 45 años era esposa de un hombre que se había recuperado del virus. Sufrió un rápido deterioro clínico en terapia intensiva.
Una mujer de 45 años falleció en el Hospital Zonal Ramón Carrillo de la ciudad de San Carlos de Bariloche luego de contraer hantavirus.
La muerte de la paciente fue confirma a través de un comunicado emitido por el Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche, donde estaba internada bajo cuidados intensivos y con asistencia respiratoria mecánica.
"El Hospital Zonal Bariloche lamenta informar el fallecimiento de la paciente femenina confirmada como caso de Hantavirus. Pese a los esfuerzos del equipo de salud de la UTI y de encontrarse en asistencia respiratoria mecánica, tras un rápido deterioro de su estado de salud se confirmó su deceso", señalaron desde la institución.
"Desde el equipo de salud acompañamos a la familia" de la paciente fallecida, manifestaron las autoridades sanitarias. En tanto que se supo que el centro de salud y el área de Epidemiología continúan llevando adelante las acciones de control de foco y seguimiento de contactos previstas en los protocolos vigentes para este tipo de enfermedades.
La mujer era esposa de un hombre que unos 45 días antes había estado internado por un cuadro de hantavirus en el mismo centro sanitario, pero que recibió el alta médica. Por este motivo, las autoridades habían señalado que la mujer había cumplido el período de aislamiento preventivo establecido para contactos estrechos sin presentar síntomas durante ese lapso.
Además, se indicó que la mujer fue diagnosticada con hantavirus luego realizarse una serie de estudios de laboratorio debido a la aparición de síntomas compatibles que permitieron determinar la presencia de la enfermedad.
Si bien en un primer momento, el cuadro clínico había sido interpretado como una posible infección urinaria, luego tuvo fiebre, mialgias y tos, lo que motivó la activación de los protocolos sanitarios correspondientes.
Al momento de la confirmación del diagnóstico, el estado general de la mujer había sido informado como estable y permanecía internada en una unidad de cuidados intermedios bajo observación médica permanente, pero la evolución de la enfermedad obligó a intensificar la asistencia sanitaria debido al agravamiento de su condición clínica.