Una provincia impulsará la venta de "carnes salvajes"
El Gobierno de Río Negro enviará a la Legislatura un proyecto para permitir la comercialización de cortes de jabalíes y guanacos, entre otros animales.
Mientras Río Negro avanza con una reforma legal para habilitar la venta de carne de jabalí y guanaco, en Chubut, la carne de burro comenzó a comercializarse en carnicerías y restaurantes de manera experimental.
La iniciativa rionegrina fue anticipada por el ministro de Desarrollo Económico, Carlos Banacloy, quien confirmó que el Ejecutivo provincial enviará en agosto un paquete de proyectos que incluirá modificaciones a la Ley Provincial de Carnes para incorporar nuevas especies a los circuitos comerciales habilitados.
Jabalí y guanaco: de la caza al mercado formal
El objetivo es permitir que productos que hoy circulan de manera muy limitada puedan llegar a un público más amplio bajo controles sanitarios y comerciales.
En el caso del jabalí, la actividad económica está prácticamente restringida a los cazadores y a pequeños circuitos de consumo. Dicha propuesta apunta a desarrollar una cadena productiva formal que permita comercializar estas carnes en carnicerías, restaurantes y establecimientos habilitados.
También se contempla la simplificación de los trámites de habilitación para productores y establecimientos elaboradores con la intención de reducir la burocracia y facilitar la incorporación de nuevos actores a la actividad, manteniendo las exigencias sanitarias establecidas por municipios, Provincia y SENASA.
Desde el Gobierno provincial consideran que fomentar su aprovechamiento comercial puede transformarse en una herramienta complementaria para controlar su población.
En paralelo, la mencionada iniciativa, también busca abrir oportunidades para establecimientos de la Línea Sur, donde ya existen algunas habilitaciones vinculadas a la faena y procesamiento de carnes no tradicionales.
Un antecedente polémico: la carne de burro
Mientras en Río Negro se discute la incorporación de jabalí y guanaco al mercado formal, en Chubut una experiencia ya despertó controversias en todo el país.
El productor rural Julio Cittadini impulsó en la zona de Punta Tombo un emprendimiento orientado a la producción de carne de burro, una actividad prácticamente inexistente hasta ahora en Argentina.
El proyecto dio un paso concreto durante 2026 con faenas experimentales y las primeras ventas al público. Según trascendió, la carne comenzó a comercializarse en una carnicería de Trelew a un valor cercano a los 7.500 pesos por kilo, con cortes similares a los vacunos.
Además, se realizaron degustaciones abiertas donde los consumidores pudieron probar empanadas, chorizos y asado elaborados con esta carne para evaluar la aceptación del producto.
Innovación y rechazo cultural
En Argentina, el consumo de carne está fuertemente asociado a especies tradicionales como bovinos, porcinos, ovinos y aves. La incorporación de jabalíes, guanacos y burros como alimento genera resistencia en muchos sectores debido al vínculo histórico que existe con el animal como compañero de trabajo rural.
Si se aprueba en la legislatura la reform impulsada por el gobierno rionegrino, la provincia podría convertirse en una de las primeras del país en desarrollar un mercado formal para las "carnes salvajes".
Mientras, la experiencia chubutense con la carne de burro continúa despertando curiosidad, rechazo y expectativa en partes iguales, en un escenario donde las costumbres alimentarias tradicionales comienzan a convivir con propuestas que hasta hace pocos años parecían impensadas.