El Gobierno evalúa blindar la autonomía del INDEC e incorporarla a la reforma del Banco Central
La iniciativa surgió de un diputado de La Libertad Avanza y fue respaldada por el presidente Javier Milei. Buscan garantizar la independencia y credibilidad del organismo estadístico para evitar futuras manipulaciones de los datos oficiales.
El Gobierno nacional analiza incorporar un capítulo destinado a reforzar la autonomía del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dentro del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). La propuesta fue presentada por el diputado nacional de La Libertad Avanza, Santiago Santurio, y recibió el aval del presidente Javier Milei.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, explicó que la iniciativa comenzó a discutirse durante una reunión entre el mandatario y legisladores oficialistas en Casa Rosada. Según indicó, el objetivo es garantizar que las estadísticas oficiales conserven su independencia y credibilidad, evitando posibles manipulaciones por parte de futuras administraciones.
Ravier señaló que la preocupación está vinculada con uno de los ejes centrales de la reforma del Banco Central, que busca limitar la distribución de utilidades de la entidad salvo en circunstancias excepcionales, como un escenario de deflación. En ese contexto, advirtió que un gobierno podría alterar los datos del INDEC para evitar reconocer un período de deflación y así habilitar el reparto de utilidades.
"Se habló de blindar al INDEC para impedir que vuelva a ocurrir una situación como la registrada durante el kirchnerismo, cuando se cuestionó la manipulación de las estadísticas oficiales", sostuvo el funcionario, quien aclaró que la propuesta aún se encuentra en etapa de análisis y será desarrollada en los próximos días.
Los principales cambios que impulsa la reforma del BCRA
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central contempla cinco modificaciones consideradas estratégicas por el Gobierno.
En primer lugar, busca que la entidad tenga como único objetivo preservar el valor de la moneda, eliminando otras funciones incorporadas en la reforma de 2012, como la promoción del empleo, el desarrollo económico y la estabilidad financiera.
Otro de los puntos centrales es la prohibición absoluta de que el Banco Central financie al Tesoro, tanto mediante adelantos transitorios como por vías indirectas. El proyecto incluso prevé sanciones para funcionarios y legisladores que autoricen ese tipo de asistencia.
Además, propone fortalecer la autonomía del organismo monetario mediante mayores requisitos para remover a sus autoridades, con el objetivo de reducir la influencia política sobre su conducción.
La iniciativa también limita la distribución de utilidades contables generadas por la revaluación de activos, que pasarían a integrar una reserva técnica no distribuible. Solo en determinados escenarios económicos podría habilitarse el reparto de dividendos.
Por último, el proyecto plantea eliminar las Letras Intransferibles del Tesoro, un mecanismo utilizado para intercambiar deuda pública por reservas internacionales y que, según el Gobierno, afecta el equilibrio patrimonial del Banco Central y lo mantiene como fuente de financiamiento del Estado.