Opinión

El paradigma que guía la propuesta de Milei en Educación Superior

Por: Amanda Anriquez de Corbalan.

Cuando hablamos de Educación Superior, es necesario destacar que en Argentina comprende el tramo educativo posterior al nivel secundario y se divide en dos grandes tipos de instituciones. La educación superior no universitaria (profesorados, institutos técnicos terciarios, escuelas de arte, música) y las universidades. Digo que es necesario destacar porque existe un fuerte concepto de que las instituciones superiores no universitarias están en un nivel más bajo.Este subsistema está regulado por la Ley de Educación Superior 24.521, hasta ahora.

La diferencia está en que las universidades públicas y privadas están bajo la supervisión y fiscalización del Estado Nacional. Las universidades nacionales dependen de su financiamiento del Estado nacional con supervisión y fiscalización, con control de la gestión a través de CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación). En tanto que las instituciones de educación no universitaria dependen de sus jurisdicciones. 

El actual presidente Javier Milei denomina a su paradigma (lente, creencias y teorías que determinan cómo percibe el mundo e intenta resolver los problemas) liberal-libertario y lo hemos escuchado que se autodefine un anarquista del mercado o anarcocapitalista en teoría o minarquista en la práctica (Estado reducido). Combina la defensa extrema del libre mercado con conceptos de la corriente libertaria norteamericana que nada tiene que ver con nuestra historia cultural. Considera al Estado una organización criminal, aunque acepta la centralidad de la autoridad en seguridad y justicia, prioriza en equilibrio fiscal absoluto, la reducción drástica del gasto público y la desregulación de la economía.

La acción de este presidente en materia educativa centrada en la educación superior se guía por postulados de Escuela Austriacas de economía y libertarios, ya que mencionó en varias oportunidades autores como Milton Friedman ,de quien propone el sistema de bono o vouchers para fomentar la competencia de mercado entre las instituciones, de Murray Rothbard de quien toma el rechazo absoluto a la intervención estatal y la regulación pública de la sociedad; y de Luwdwing Von Mises quien aporta la crítica profunda al socialismo y a la planificación estatal de la cultura y la economía.

Para ser práctica en la exposición, aplicaré con gráfico la teoría de Burton Clark famoso sociólogo que presenta un interesante sistema para analizar la coordinación en las instituciones de educación superior mediante tensiones en vértices de un triángulo compuesto por:

 El Estado: Tradicionalmente dominante en la Argentina mediante el financiamiento y la regulación pública. La intención de Milei es recortar ese vértice al disminuir partidas presupuestarias y congelar gastos operativos. 

El mercado: Representa la ley de oferta y demanda, la competencia institucional y la pertinencia laboral. El modelo libertario promueve este vértice mediante incentivos a la oferta privada y la idea de autofinanciamiento o arancelamiento implícito. 

La oligarquía académica. Compuesta por los cuerpos de profesores y claustros tradicionales que autogobiernan la casa de altos estudios. El actual gobierno en nuestro país cuestiona este sector al denunciar privilegios políticos y opacidad administrativa.

El paradigma que orienta la reforma educativa de Milei en Educación Superior, en líneas generales, critica a la gratuidad, especialmente al extranjero , prioridad fiscal y equilibrio, subordinando el gasto educativo a la meta de superávit fiscal, aplicando recortes en términos reales, control y transparencia. Incluye cambios profundos en desarrollo de currículum, incorporando educación híbrida, aprendizaje personalizado, uso de la inteligencia artificial, desarrollo de habilidades del siglo XXI, aprendizaje basado en proyectos y evaluación continua.

Gráfico del triángulo de coordinación en Nivel Superior según Burton R. Clark 

En síntesis, la intención es un cambio profundo en organización y gobierno académico, en la tensión de los tres vértices pretende moverse al predominio del marcado, lo que significa que la oferta educativa y la demanda, la competencia económica y la satisfacción del cliente desplazando la autoridad del Estado y de los académicos.

Por: 

Amanda Anriquez de Corbalan

Prof Ciencias de la Educación (UCSE) 

Especialista en Educación Superior ( UNSE) 

Presidente de ADIMyT 

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