Opinión

España, un merecido campeón en una final donde ganó el fútbol

Por José Emilio Jozami Delibasich.

España demostró ser un justo campeón del mundo de futbol, respetando su estilo de juego, no le fue fácil como a ningún campeón, sufrió con una desconocida selección de Cabo Verde que puso en jaque a varios equipos, entre ellos a la propia Argentina o a un histórico como Uruguay. 

Necesito de un tiempo extra para derribar a la dueña del trono, al último campeón, que no perdió su épica, su garra, su historia de buen futbol, con un hombre menos y con un portero como el "Dibu Martínez" que evitó que la diferencia fuera mayor.

La épica permite ganar batallas, pero no la guerra, Argentina fue entregando en cada encuentro parte de la vida de sus atletas, no le fue fácil Cabo Verde, Egipto, Suiza, y finalmente Inglaterra, con quien el duelo es especial y no se permitía perder. Hoy en el país de Messi se festeja este subcampeonato, la gente espera al equipo como a sus héroes. No cabe la idea de que del segundo nadie se acuerda, el campeón siempre será uno solo y España fue un merecido ganador.

Un equipo que nunca estuvo en desventaja, que solo vio sufrir a su portero una sola vez, que derrotó a los dos últimos finalistas demostrando que para ser campeón hay que ganarle a todos los importantes, sobre todo.

La fe católica de su entrenador que jamás perdió la esperanza de llevar a la madre patria de Argentina el trofeo que había ganado Argentina en Catar 2022. 

Fue una final bien jugada, atractivo encuentro donde el equipo de Luis De Lafuente dominó el terreno, pero carecía de efectividad para definir, por imposibilidades propias y más tarde por la brillante tarde que tuvo el portero argentino que juega en el fútbol inglés. Los de Messi perdieron a Enzo Fernández por una expulsión por doble amarilla, se había perdido por lesión a los dos guerreros de la defensa, como Martínez y Romero, ambos en el futbol inglés, y cuando todos los argentinos aguardaban el ingreso del autor del gol de la victoria frente a Inglaterra, el gran artillero del Ínter de Milán, Lautaro Martínez, el equipo de Scaloni se había quedado sin recambios. 

Fueron España y Argentina, creo, junto a Francia y además Inglaterra los mejores equipos de esta Copa del Mundo. Fue Colombia una selección para tener en cuenta, Portugal con la despedida de Ronaldo y Marruecos dos equipos de quienes se conocían su potencial creciente y siempre presente. Brasil y Alemania las grandes decepciones, ante la ausencia de Italia, como los grandes ganadores de copas del mundo. La gran sorpresa de la que ya se hablaba fue sin duda noruega con Haaland y compañía. Su derrota frente a Inglaterra fue polémica por una falta de apreciación del VAR. 

Párrafo aparte para las constantes críticas e insinuaciones fastidiosas que Messi y Argentina eran ayudados por FIFA, si fuera tal, hoy estaría festejando el campeonato mundial. Coincido que en su primera presentación frente a Argelia el gran capitán e ídolo argentino y del mundo cometió una dura infracción que mereció una tarjeta y tal vez la suspensión por un partido. Pero no cabe duda de que las revisiones realizadas por el VAR en la segunda etapa del campeonato le dieron la razón al equipo de Scaloni , incluso con la gran innovación de la reglamentación en la aplicación del "error de identidad" cuando frente a Suiza se le quitó la tarjeta amarilla a Paredes y se le aplicó al jugador europeo Embolo por simulación de una lesión, lo que implica una clara intencionalidad de burlar por parte del jugador de la buena fe del árbitro, además de que esas actitudes infunden enojo en la platea y en los adversarios, provocando muchas veces actos de violencia que se quiere erradicar.

Mbappé, aún con su Francia en el cuarto lugar  con una temporada para el olvido con el Madrid, se adjudicó ser el goleador de esta copa del mundo demostrando que puede ser el futuro sucesor de Lionel Messi que con lo hecho en este mundial con 39 años de edad fue elegido por la mayoría como el más grande de la historia del fútbol por encima de Maradona, Pele Distefano , Cruyff.

Un mundial especial por donde se lo mire , por primera vez en tres lugares distintos , con muchos viajes, más equipos, estadios fastuosos sobre todo en EEUU, o míticos como el Azteca de México, que viera a Argentina ganar su segunda estrella de la mano del gran Diego Maradona.

El VAR y el famoso chip en la pelota fueron otra ocurrencia de esta Copa del Mundo con mayor injerencia. Los reclamos de Croacia frente a Portugal y de Noruega frente a Inglaterra seguramente harán pensar a FIFA cómo corregir esos detalles sin dejar de lado la tecnología que paso a paso va tomando mayor espacio en el más popular de los deportes.

Los arbitrajes no fueron todos brillantes, pero para nada insidiosos, el control del VAR seguirá siendo esa prueba necesaria para colaborar con los hombres que imparten justicia en un partido de fútbol.

España fue el campeón silencioso; mucho se habló de que iba a ser el Mundial de Cristiano, que la final del marketing debía ser Argentina versus Portugal para poner frente a frente a Ronaldo y Messi y que Ronaldo se despida con su copa del mundo, todo sugestiones. Ganó el mejor, el que fue constante, que pasó sobresaltos, que, como a todos en un torneo de gran envergadura, no le fue fácil, pero que tuvo FE, y un pueblo que también lo apoyó. Llegó a la final con otro que jugaba parecido, que tenía historia como España y que, con lucha, sacrificio, con un grupo de amigos talentosos y un cuerpo técnico maravilloso, Argentina fue a defender su título y perdió sin atenuantes ante un rival que le supo ganar a su inmenso corazón y a su buen futbol, con idéntico talento, con un futbol distinguido y con una fe católica inquebrantable de su entrenador que le daba su oración diaria.

FELICIDADES AL CAMPEÓN Y AL SUBCAMPEÓN PORQUE HICIERON QUE EL FÚTBOL BRILLARA EN SU MAYOR ESPLENDOR.

Fuente: iusport.

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