Julio Alegre (H), preso por golpear a su novia de 17 años y extorsionarla con viralizar videos sexuales
Está acusado de agredir a la adolescente, de lanzarla a la calle desnuda y hostigarla con mensajes que insólitamente le enviaba por una billetera virtual porque ella lo tenía bloqueado. Tiene 35 años y ya fue condenado por hechos similares ALLANAMIENTO Con orden de la Justicia de Género, la policía requisó su finca en El Zanjón y lo puso tras las rejas ayer. Interviene la fiscal Lucía González Farías
Julio Fernando Alegre (H) fue detenido ayer por orden de la Justicia de Género y alojado en la Comisaría 4ª, acusado atacar a golpes a su exnovia, una adolescente de 17 años, hostigarla y amenazarla con viralizar imágenes sexuales de ambos, furioso porque ella cortó la relación.
La denuncia penal fue presentada por la madre de la víctima una conocida socióloga local quien sacó a la luz casi un año de agresiones físicas, humillaciones y amedrentamientos con material íntimo por parte del imputado.
Lo que comenzó a finales de marzo de 2025 como un vínculo sentimental surgido a través de redes sociales terminó convirtiéndose en una pesadilla de violencia física, dominación y extorsión para la adolescente.
La acción judicial se desencadenó tras la formalización de una denuncia penal presentada ante el Departamento de Trata de Personas y Delitos Conexos de la Policía de la Provincia. Hasta allí se presentó la socióloga para acompañar y representar a su hija de 17 años.
Ante las autoridades policiales, expusieron en detalle la trama de agresiones que la menor padeció a lo largo de un año de noviazgo y durante los meses posteriores a la ruptura. Según el relato vertido en las actuaciones, los episodios de violencia no tardaron en manifestarse tras los primeros encuentros de la pareja.
El sujeto ejercía control sobre los aspectos cotidianos de la vida de la adolescente, molestándose por sus amistades, sus salidas e incluso por el vínculo fluido que mantenía con sus padres. Ante cualquier intento de la joven por hablar sobre los conflictos o sobre presuntas infidelidades, la respuesta del agresor era la violencia verbal y física.
El primer ataque físico ocurrió en junio de 2025 en la finca del imputado, en El Zanjón. En esa ocasión, tras enfurecerse por una interacción en redes sociales, el hombre agredió a la adolescente tomándola del cabello y la expulsó violentamente del inmueble a la vía pública en ropa interior, arrojándole la indumentaria a la calle.
En episodios posteriores, las agresiones continuaron: ante el llanto de la menor, el agresor solía sacarla por la fuerza al exterior manifestando de forma despectiva que pretendía que la escucharan llorar.
A pesar de que la adolescente logró poner fin a la relación en febrero del presente año, el hostigamiento no cesó. Tras la ruptura, el imputado usó diversos mecanismos de acoso buscando romper los bloqueos digitales impuestos por la joven.
Alegre según consta en la denuncia nunca aceptó el fin del vínculo y desde allí se valió de diversas formas para hostigar a la adolescente. La situación escaló hasta que amenazó con viralizar imágenes con contenido sexual de la menor en la redes si no "volvía con él".
Cuando la funcionaria tomó conocimiento del calvario que vivía su hija, inmediatamente realizó la denuncia penal. Mientras la causa estaba en manos de la Justicia Alegre no cesaba con el hostigamiento por lo que la Dra. Lucía Gónzalez Farías fiscal de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar solicitó su inmediata detención.
Así fue que durante la mañana de ayer, una comisión policial se presentó en la casa de Alegre en la localidad de El Zanjón y logró apresarlo. Además secuestraron el teléfono celular del imputado quien en las próximas horas será indagado.
Sextorsión y acoso sin tregua: maniobras de manipulación tras ruptura
Durante el tiempo que duró el noviazgo, siempre de acuerdo con la denuncia, el acusado persuadió a la joven para grabarse en video durante la intimidad. Tras la ruptura, este material fue utilizado rápidamente como objeto de sometimiento y amenaza por parte de Alegre.
Según consta en la investigación, cada vez que surgían discusiones o que la adolescente intentaba poner distancia, él la amedrentaba con difundir las imágenes o enviárselos directamente a su padre, utilizando el chantaje explícito para mantener el control psicológico de la víctima.
La extorsión alcanzó su punto más crítico a principios de marzo, cuando la víctima evaluó acudir a la Justicia. Tras la ruptura formal y definitiva, el sujeto utilizó la cuenta de la red social Instagram perteneciente a un tercero para enviarle mensajes amenazantes.
En dichas comunicaciones le advirtió que, si hacía la denuncia penal, filtraría los videos íntimos, asegurándole de forma intimidante que a causa de la difusión "se iba a tener que mudar del país". Ante los reiterados bloqueos y el rechazo de la menor a mantener contacto, el acusado apeló a canales inusuales para continuar con el acoso.
Utilizando la plataforma de billetera virtual Naranja X, el hombre realizaba transferencias por el valor de un centavo cada vez que se encontraba bloqueado en las aplicaciones de mensajería: whatsapp o redes sociales.
A través del campo destinado al concepto o mensaje de la transacción, Alegre buscaba forzar una respuesta o llamar la atención de la víctima. Las maniobras de persecución persistieron hasta los días previos a la intervención policial.
Apenas 24 horas antes de la denuncia, el sujeto volvió a contactarla desde un nuevo número telefónico vía WhatsApp para manifestarle que la había ido a buscar a su domicilio. Estos hechos sistemáticos de acoso e intimidación terminaron por confirmar los dichos de la víctima.
Antecedentes alarmantes
Alegre no es una figura desconocida para la Justicia ya que en agosto del 2021, fue condenado en suspenso, al ser hallado responsable de agredir y lesionar a su entonces esposa. El fallo fue refrendado por la jueza de Género, Norma Morán, quien impuso también a Alegre la obligación de cumplir varias reglas de conducta y realizar un tratamiento en el Equipo de Asistencia a la Violencia dependiente del Poder Judicial.
Alegre no podía acercársele ni mantener contacto con su ex pareja y en caso de incumplir se le revocaría la pena en suspenso. Morán homologó el acuerdo.
Ante ese contexto, la Justicia también dispuso que tenía prohibido cometer cualquier tipo de hecho delictivo. Pero su conducta violento no se lo permitió. El 27 de julio del 2023 fue detenido nuevamente en una causa por "violencia de género" y "desobediencia judicial".
En esta oportunidad la víctima era su entonces novia, otra adolescente de 18 años, con residencia en el B° Centro. En esa oportunidad la víctima manifestó ante los policías que el nuevo episodio de violencia de Alegre se registró el 17 de julio mientras se encontraba juntos. Más tarde fue detenido.