Santiago

El campo enciende las luces amarillas por la presencia de chicharrita

Resulta fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha.

Los datos del 46º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 1 al 16 de julio de 2026, revelan que, pese a la época del año, en las regiones endémicas (NOA y NEA) la chicharrita sigue registrando una presencia amplia: aparece en más del 90% de las localidades monitoreadas, y un 75% registra las categorías más altas (más de 100 adultos por trampa).

El frío hasta ahora no fue suficiente en las zonas endémicas y se encienden luces amarillas de cara a la próxima campaña.

Este informe incluye datos aportados por el INTA Quimilí a través de las AER de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sacháyoj.

Por el contrario, en las regiones Centro-Norte, Litoral y Centro Sur, se observó una marcada disminución de los niveles de captura, aunque en las dos primeras siguen predominando las localidades que registran el vector.

En este contexto, resulta fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga a escala regional. La presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados constituye un componente epidemiológico de gran importancia, ya que actúan como un "puente verde" que favorece la supervivencia y permanencia del Dalbulus maidis, contribuyendo a la continuidad del patosistema entre campañas.

El monitoreo de estos hospederos resulta estratégico para la detección temprana de focos de persistencia y para la estimación de densidades poblacionales remanentes. Estas "luces amarillas" deben llevar a evaluar estrategias de manejo complementarias que podrían implementarse para reducir la abundancia poblacional del vector en caso de que las condiciones ambientales no favorezcan una disminución natural.

En la región NOA, donde el 50% de las trampas se encontraban instaladas sobre maíces en estado de madurez fisiológica (R6), se observó una marcada disminución en el promedio de adultos capturados y una estabilidad en la categoría de mayor abundancia. No obstante, los niveles poblacionales continúan siendo muy elevados: el 86% de las localidades superó los 100 adultos por trampa.

En el NEA, en cultivos de maíz se produjo una marcada disminución en el promedio de capturas.

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