Preocupa el aumento de enfermedades hepáticas en jóvenes, por la mala alimentación
Además hay muchos niños y adultos con "hígado graso" a causa de una cultura alimentaria deficiente durante años.
Numerosas patologías hepáticas han manifestado un importante incremento en la comunidad juvenil, incluso en niños, con un claro desencadenante en la mala alimentación y el desmedido consumo de alcohol. El desmedido consumo de comida "chatarras" y alimentos ultraprocesados han generado una gran preocupación en los consultorios médicos, debido a las consecuencias del mismo.
En diálogo con la Lic. Raquel Carranza, especialista en Nutrición, explicó los motivos, las consecuencias y la prevención.
"La prevalencia de hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica, ha aumentado en paralelo a la prevalencia de sobrepeso y obesidad en todo el mundo y en todos los grupos etáreos", alarmó.
Esta patología consiste en una acumulación excesiva de grasa en las células del hígado sin un consumo excesivo de alcohol (ya que también existe la aparición de hígado graso por alcohol), siendo uno de los factores incidente en su desarrollo, la alimentación con alta densidad energética, rica en productos procesados con aporte de grasas trans, grasas saturadas y colesterol, así como la presencia de bebidas azucaradas u otros productos con alto contenido de carbohidratos refinados, que actúan incrementando así la adiposidad visceral.
"La alimentación saludable, el ejercicio físico y la pérdida de peso constituirían la base terapéutica. Es necesario individualizar el tratamiento alimentario, en función del paciente, considerando su estado nutricional, clínico- bioquímico- hábitos y costumbres, ya que debe presentar un enfoque de sustentabilidad", indicó Carranza
Recomendaciones
"La indicación de generar un cambio de hábitos pone a la alimentación en un lugar preponderante, donde la recomendación es dejar de lado las grasas, azúcares refinados y los ultraprocesados, añadiendo frutas, verduras, legumbres y carnes magras, además de incorporar la práctica de ejercicio físico según recomendación cardiológica. Es importante fomentar la implementación de cambios graduales y que puedan ser sostenidos en el tiempo, y para eso deben estar en sintonía con los gustos, rutinas y obligaciones del paciente", sostuvo.
En ese sentido sostuvo que "según tu estado nutricional controla tu aporte calórico diario a fin de alcanzar un peso saludable, como medida prioritaria. Esto siempre hay que hacerlo con un profesional especializado".
Además recomendó planificar la alimentación de la familia con anticipación de manera organizada, incluyendo una lista de los alimentos prioritarios para que siempre haya disponibilidad a acceder a alimentos nutritivos, así como también a la elaboración de platos armónicos para todos en el hogar. Es importante también, el tamaño de porciones y tiempo destinado a la comida: porcionar las preparaciones y/o alimentos conforme a la necesidad nutricional de cada uno, ya que el aumento del tamaño de las porciones de alimentos y de las bebidas podría contribuir al aumento del sobrepeso y la obesidad.
La importancia del control en la alimentación
"Comer apurados, mirando pantallas o mientras trabajamos puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de sobrepeso, puesto que promueve al picoteo o a elegir productos menos saludables y a no estar consciente de la porción. Siempre la mejor opción será la comida elaborada en casa, en porciones adecuadas, comiendo despacio y evitando los distractores como el celular o televisores. Esperar la sensación de saciedad, antes de repetir el plato", explicó Carranza. Para evitar el dañino picoteo que contribuye a la suma de calorías, sugiere: "Evitar pasar muchas horas sin comer. Establece horarios de comida ya que esta estrategia puede ayudarte a organizarte. Además Intenta hacer 4 comidas principales y si lo requieres agrega pequeñas colaciones entre ellas.
"Los vegetales y frutas aportan fibra, agua, minerales y vitaminas que son esenciales para nuestro cuerpo"
Para contribuir a la recuperación del hígado graso, se recomienda reducir y/o evitar el consumo de productos ultraprocesados.
"Siempre que se pueda hay que comer natural y casero, sobre la base de hortalizas, frutas, legumbres. Evitar los productos ultraprocesados. Al decidir adquirir un producto envasado, siempre tener en cuenta la información sobre composición nutricional disponible en su envase. Preferir entre los que tengan menos azúcar, sodio, grasas saturadas y más fibras y componentes naturales", sugirió Carranza.
Recomendaciones
También es importante aumentar el contenido de fibras en la alimentación diaria.
"Los vegetales y frutas aportan fibra, agua, minerales y vitaminas que son esenciales para el funcionamiento de nuestro cuerpo, así como múltiples sustancias antioxidantes benéficas. Tienen pocas calorías y gran volumen, lo que les confiere un gran poder de saciedad", agregó la especialista en Nutrición.