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Demanda histórica: una mujer denuncia a AstraZeneca y al Estado tras quedar con una discapacidad del 75,6%

Flavia Ochoa llevaba una vida saludable y sin problemas hasta que llegó el covid y la vacuna.

La Justicia deberá determinar si existe un nexo causal entre la vacuna contra el Covid-19 y el cuadro neurológico.

Flavia Ochoa, una vecina de Coronel Moldes, provincia de Córdoba, inició una demanda civil contra el laboratorio AstraZeneca y el Estado nacional al sostener que quedó con una discapacidad del 75,60% luego de recibir una dosis de la vacuna contra el Covid-19. La mujer reclama una indemnización por incapacidad sobreviniente, daño moral, pérdida del proyecto de vida, daño emergente y daño punitivo, al tiempo que cuestiona distintos artículos de la Ley 27.573, que reguló la adquisición de vacunas durante la pandemia y creó un fondo de reparación para quienes acrediten daños derivados de la vacunación.

La presentación judicial, a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas, sostiene que Ochoa recibió el 4 de enero de 2022 la tercera dosis de la vacuna AstraZeneca en un centro de vacunación de Coronel Moldes. Según la demanda, pocas horas después comenzaron intensos dolores musculares y fuertes calambres, mientras que al día siguiente sufrió una pérdida progresiva de movilidad que derivó en reiteradas consultas médicas y posteriormente en su internación en un sanatorio de Río Cuarto.

La cuestión central del proceso judicial será determinar si existe o no una relación causal entre la aplicación de la vacuna y el síndrome neurológico que desarrolló la mujer, un punto que deberá resolver la Justicia tras analizar toda la prueba incorporada al expediente y la que produzcan las partes durante el juicio.

"Cuando me quise levantar para ir a trabajar no me pude levantar"

La propia Flavia Ochoa relató cómo comenzaron los síntomas apenas horas después de la vacunación. "Empecé a sentir unos calambres muy fuertes, dolores muy intensos. Me acosté y al otro día, cuando me quise levantar para ir a trabajar, no me pude levantar. Me caí peso muerto al costado de la cama. No podía mover brazos, después no podía mover piernas", recordó en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas.

Ese episodio marcó el inicio de un largo recorrido médico. Tras las primeras consultas fue derivada a un sanatorio privado de Río Cuarto, donde permaneció internada y fue sometida a una serie de estudios para intentar determinar el origen del cuadro clínico.

El diagnóstico: síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia

De acuerdo con la documentación incorporada a la causa, durante la internación se le practicaron estudios por imágenes, resonancias magnéticas, análisis de laboratorio y una punción lumbar.

Luego de esos estudios, los médicos diagnosticaron un síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia, un trastorno neurológico que afectó severamente su movilidad.

Según consta en los informes médicos agregados al expediente, recibió tratamiento con gammaglobulina, dexametasona, corticoides y posteriormente comenzó un prolongado proceso de neurorehabilitación intensiva.

Uno de los certificados médicos incorporados a la demanda describe un cuadro inicial de cuadriparesia flácida, que obligó a la paciente a utilizar silla de ruedas para desplazarse. Posteriormente, otros informes registraron una evolución parcial, aunque con secuelas permanentes que hicieron necesario el uso de dispositivos de asistencia para caminar y la continuidad de la rehabilitación.

"Mi vida cambió un antes y un después"

Más de cuatro años después del episodio, Ochoa asegura que continúa padeciendo las consecuencias del cuadro neurológico.

"Hoy sigo con rehabilitación tres veces por semana y puedo caminar con andador. El neurólogo ya me dijo que esa es la secuela que me quedó. Vivo con dolores intensos todo el tiempo, tengo que usar collarín y me canso muchísimo. Mi vida cambió un antes y un después", afirmó en declaraciones exclusivas a la Agencia Noticias Argentinas.

La mujer explicó que la rehabilitación continúa siendo parte de su rutina semanal y que las limitaciones físicas modificaron completamente su calidad de vida.

Los documentos médicos que respaldan la demanda

El expediente judicial reúne una extensa documentación médica y administrativa que constituye la base probatoria del reclamo y que será evaluada durante el proceso.

Entre los documentos incorporados figuran:

Historia clínica completa.

Certificados neurológicos.

Estudios por imágenes y resonancias magnéticas.

Punción lumbar.

Análisis complementarios.

Informes de rehabilitación.

Prescripciones para fisioterapia, kinesiología y neurorehabilitación.

Indicaciones farmacológicas.

Certificado Único de Discapacidad.

Prescripciones médicas para silla de ruedas y dispositivos de asistencia para la marcha.

Constancias laborales.

Denuncia de Evento Supuestamente Atribuible a la Vacunación o Inmunización (ESAVI).

Reporte remitido a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Dictamen de la Comisión Médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

La reconstrucción documental comienza el mismo 4 de enero de 2022, fecha en la que la demanda sostiene que recibió la vacuna AstraZeneca. Según el expediente, esa noche aparecieron los primeros dolores musculares y calambres, mientras que al día siguiente perdió progresivamente la movilidad de las piernas.

Los primeros certificados médicos registran reposo laboral y posteriores derivaciones para evaluación neurológica debido a la persistencia del cuadro clínico.

Una discapacidad laboral del 75,60%

Uno de los documentos considerados centrales dentro del expediente es el dictamen emitido por la Comisión Médica de Río Cuarto en el marco de un trámite previsional.

Ese informe determinó que Flavia Ochoa presenta una incapacidad laboral del 75,60%, porcentaje que surge de la valoración conjunta del síndrome neurológico, las limitaciones funcionales y otras afecciones consideradas durante la evaluación administrativa.

Ese porcentaje constituye uno de los principales fundamentos del reclamo indemnizatorio promovido por la demandante.

El reclamo administrativo fue rechazado

Antes de acudir a la Justicia, Ochoa inició el procedimiento administrativo previsto por la Ley 27.573 para solicitar el reconocimiento del fondo de reparación destinado a personas que alegan haber sufrido daños asociados a las vacunas contra el Covid-19.

Sin embargo, según la demanda, la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas concluyó que no había podido establecer un nexo causal entre la vacuna aplicada y el evento denunciado.

La mujer cuestionó esa conclusión y decidió avanzar por la vía judicial.

"Primero hicimos el reclamo administrativo. No obtuvimos ninguna respuesta favorable y entonces decidimos iniciar el juicio. La causa está muy lenta, está media frenada", señaló.

Además de reclamar una indemnización, la acción judicial cuestiona la constitucionalidad de distintos artículos de la Ley 27.573 y, de manera subsidiaria, solicita el reconocimiento del fondo de reparación previsto por esa normativa.

El contexto de la investigación sobre la compra de vacunas

La presentación judicial se conoce mientras continúa la investigación por presuntas irregularidades en la compra de vacunas contra el Covid-19 durante la pandemia.

En ese expediente declaró recientemente la exasesora presidencial Cecilia Nicolini, mientras que la situación del empresario farmacéutico Hugo Sigman aún no tiene una definición judicial.

Qué es el síndrome de Guillain-Barré

El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno neurológico poco frecuente en el que el sistema inmunológico ataca los nervios periféricos, provocando debilidad muscular progresiva e incluso parálisis.

Durante la pandemia fue identificado por distintos organismos regulatorios internacionales como un evento adverso de especial interés para el seguimiento de las vacunas contra el Covid-19.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) incorporó al síndrome de Guillain-Barré como una reacción adversa "muy rara" en la información de la vacuna Vaxzevria, desarrollada por AstraZeneca. No obstante, el organismo sostuvo que, de acuerdo con la evidencia científica disponible, el balance general entre los beneficios y los riesgos de la vacunación continuó siendo favorable.

La decisión quedará en manos de la Justicia

La existencia de la documentación médica, administrativa y pericial incorporada al expediente constituye parte de la prueba presentada por la demandante. Sin embargo, la determinación sobre si corresponde o no hacer lugar al reclamo indemnizatorio dependerá de la valoración que realice la Justicia sobre esa evidencia y sobre el resto de las pruebas que se produzcan durante el proceso.

El eje del juicio será establecer si quedó acreditada la relación causal entre la aplicación de la vacuna AstraZeneca y el cuadro neurológico desarrollado por Flavia Ochoa, cuestión que continúa siendo materia de discusión judicial.

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