Horas decisivas en pedido de detención para el exgerente de concesionaria por desfalco
La firma Furh Automotores enfrenta una tormenta judicial de muchos ceros. Y dos en la mira: Gerardo Caro y Matías Llado.
En las próximas horas, la jueza de Control y Garantías, María del Huerto Bravo Suárez, resolvería el pedido de detención formulado en contra de Gerardo Caro, exgerente de Fürth Automotores.
El querellante de la empresa, Marcelo Sgoifo, requirió la medida, al atribuirle -prima facie- responsabilidad en una presunta defraudación cercana a los $ 300 millones, según lo subrayó en audiencia diez días el fiscal, Diego Cortes, aunque se estima que el global sería muy superior.
Fue el día en el que la jueza de Control y Garantías, Carolina Salas, rechazó el pedido de eximición de prisión para otro sospechoso, Matías Llado, ex jefe de Ventas cesanteado por la lapicera de Caro.
Aquel anunció de Cortés sonó a preludio de nuevas imputaciones y allanamientos, tras más personas que se asomaban sospechosas en el rojo pasivo de la firma, cuyas oficinas operan en calle Libertad.
Este lunes Sgoifo pidió la detención para Caro, tal como informara EL LIBERAL en exclusiva en su edición de ayer.
En principio, la pretensión de Sgoifo parece no asomarse antojadiza. Todos los "actores" enrolados en la línea de sospechosos hoy intuyen que la policía irrumpirá golpeando sus puertas en cualquier momento. Para la Justicia que avanza a paso firme en la investigación hay celulares, pendrives, computadoras y diversos dispositivos que atesorarían cobros, pagos y entregas consideradas hoy irregulares para los denunciantes.
Más en profundidad, los voceros señalaron que un celular de los "marcados" guardaría operaciones con usureros de Tucumán, porteros de "cuevas" en que los pagos de los clientes de Fürth abonaban la ambición desmedida de cultores en supuestas inversiones negras.
Hasta anoche, la magistrada no se había expedido en la solicitud de la querella, mientras crecían versiones de que Caro no estaría en la provincia.