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Un enfermero fue condenado por abusar de una paciente y pedirle su teléfono mientras estaba internada

Foto: x/@Border_BP

El hecho ocurrió en 2023, cuando la joven de 20 años se recuperaba de una cirugía. El hombre fue acusado de besarla y realizarle tocamientos sin su consentimiento, además de pedirle su número de teléfono para invitarla a salir. Recibió una pena de diez meses de prisión en suspenso.

Un enfermero del Hospital Fernández, en la Ciudad Autonoma de Buenos Aires, fue condenado por la Justicia porteña luego de haber abusado sexualmente de una paciente de 20 años mientras se encontraba internada y atravesaba el período de recuperación de una cirugía de apendicitis.

El episodio ocurrió el 1° de junio de 2023, dentro de una habitación del centro de salud ubicado en la calle Cerviño. La joven, de nacionalidad brasileña, estaba bajo atención médica cuando el acusado, identificado como César Yaicuaré, debía realizarle las curaciones correspondientes al postoperatorio.

Según quedó establecido durante el proceso judicial, el enfermero aprovechó ese momento para acercarse a la paciente, besarla sin su consentimiento y realizarle tocamientos en los pechos por debajo de la ropa.

La situación no terminó allí. Mientras llevaba adelante las tareas de atención, Yaicuaré también le habría pedido el número de teléfono a la joven con la intención de invitarla a salir. La víctima, incómoda y nerviosa, terminó entregándole el contacto.

El episodio continuó posteriormente, cuando el enfermero intentaba colocarle una vía intravenosa. De acuerdo con la acusación, volvió a besarla y llegó a realizarle preguntas de carácter íntimo que incomodaron aún más a la paciente.

La joven quedó afectada por la situación y posteriormente pidió el alta voluntaria. Una vez que abandonó el hospital, le contó lo ocurrido a su hermano, quien decidió realizar la denuncia ante la Justicia.

A partir de esa presentación comenzó una investigación que permitió reunir distintos elementos de prueba. Entre ellos se incorporaron mensajes enviados por Yaicuaré a la víctima. El acusado habría enviado uno de esos mensajes y luego lo eliminó rápidamente, aunque un análisis técnico determinó que el número desde el cual se había realizado correspondía efectivamente al enfermero.

También fue incorporada la conversación que la joven mantuvo en portugués con su hermano después del episodio. Allí relató lo sucedido y expresó que el enfermero la había besado contra su voluntad.

La investigación estuvo a cargo de la fiscal María Paula Asaro, quien sostuvo que el acusado había utilizado su posición como trabajador de la salud y el estado de vulnerabilidad de la paciente para concretar los actos denunciados.

Durante el proceso, además, la víctima fue entrevistada por profesionales oficiales. Un informe del Cuerpo Médico Forense detectó en ella angustia, ansiedad y afectación emocional, aunque los especialistas señalaron que esos síntomas también podían estar relacionados con otras circunstancias personales, como su reciente llegada al país, las dificultades con el idioma y la distancia de su familia.

La versión del enfermero

Durante su defensa, Yaicuaré intentó darle otra explicación a algunos de los elementos que lo comprometían. Sostuvo que el mensaje que había enviado a la paciente tenía como finalidad realizar un seguimiento de su estado de salud.

También negó la interpretación de algunos de los comportamientos denunciados y aseguró que había sido la propia joven quien había tenido determinadas actitudes y le había realizado preguntas personales.

Sin embargo, el tribunal consideró acreditada una secuencia de conductas que excedieron cualquier práctica médica y que se produjeron dentro de un contexto marcado por la vulnerabilidad de la paciente y la relación asimétrica existente entre ambos.

La condena

El juicio se realizó ante el Tribunal Oral N°29. La fiscalía había solicitado una pena superior a los tres años de prisión y una inhabilitación permanente para que Yaicuaré pudiera continuar ejerciendo como enfermero.

Finalmente, el juez Juan Ramos Padilla resolvió imponerle diez meses de prisión de ejecución condicional por el delito de abuso sexual simple.

El magistrado también decidió no imponerle una inhabilitación profesional, aunque reconoció que el hecho había sido cometido mientras el acusado desempeñaba sus funciones como enfermero y consideró esa circunstancia como un elemento agravante.

Al fundamentar la pena, el juez tuvo en cuenta que Yaicuaré no registraba condenas anteriores, sanciones disciplinarias ni sumarios administrativos previos relacionados con hechos similares.

El hombre, de 48 años, había trabajado anteriormente en otros centros médicos antes de incorporarse al Hospital Fernández.

La resolución judicial puso fin al proceso por un episodio que ocurrió dentro de un ámbito destinado al cuidado de la salud y en el que, según determinó el tribunal, el acusado aprovechó su función y la situación de vulnerabilidad de una paciente que se encontraba recuperándose de una intervención quirúrgica.

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