Fecha confirmada para el inicio del juicio contra el Pity Álvarez, imputado por homicidio
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 ratificó la fecha para el juicio contra el músico acusado de asesinar en 2018.
Pese al pedido de su defensa para suspender el proceso indefinidamente, la Justicia confirmó este viernes que el juicio oral en el que Pity Álvarez es el principal acusado comenzará el próximo lunes 10 de agosto.
Coincidentemente con el fiscal Sandro Abraldes, así lo resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, que ratificó que el juicio contra el músico, imputado por el homicidio de Cristian Díaz en el barrio Samoré de Villa Lugano, ocurrido en 2018, comenzará el 10 de agosto próximo.
Esta semana, la defensa de Pity había solicitado que se suspendan las audiencias fijadas por el Tribunal hasta que se resuelvan los recursos que presentaron contra esa decisión, citando el artículo 353 del Código Procesal Penal de la Nación.
Ese artículo regula la clausura de la instrucción, señalando que los recursos ante la Cámara de Casación o la Corte Suprema no frenan la elevación a juicio, solo impiden fijar la fecha de la audiencia de debate.
La respuesta de la fiscalía
Sin embargo, el fiscal Sandro Abraldes, interinamente a cargo de la Fiscalía General ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional N°27, se opuso al pedido, argumentando que "la realización del debate es el ámbito institucional natural para el resguardo de todas las garantías del imputado".
"Se trata del escenario para resolver definitivamente las controversias existentes y donde las partes podrán ejercer plenamente sus facultades y presentar las evidencias ante el juez natural del proceso", puntualiza el dictamen de la fiscalía.
Además, menciona que, en los últimos meses, el acusado llevó adelante recitales y entrevistas, lo que permite descartar "no solo la alegada imposibilidad de afrontar el juicio, sino también, que su realización pueda poner en riesgo su salud física o mental".
"En realidad, la participación en un debate oral no puede ser considerada una actividad riesgosa en sí misma como lo pretende instalar la laboriosa defensa oficial, cuanto menos, en las condiciones actuales que presenta su asistido", aclara.