Papa León XIV en Argentina: el Gobierno busca un "efecto Mundial" para calmar la crisis
En la Casa Rosada cuentan los días. La confirmada visita del Papa León XIV a la Argentina es vista por el oficialismo como una oportunidad única para generar un clima de unificación y sosiego, similar al efecto que produjo el Mundial.
La orden que bajó de la cúpula es tajante: no politizar la llegada del Sumo Pontífice, bajo ningún punto de vista.
La estrategia es clara. Mientras dure la previa y el recorrido papal, la expectativa es que en el país solo se hable de religión y que los ánimos se eleven en clave espiritual, dejando en pausa la discusión política y económica."
Harán todo lo posible por sostener el fulgor papal y evitar cualquier inconveniente de seguridad o diplomático", aseguran en Balcarce 50.
En el Gobierno confían en que ese paréntesis social ayude a mejorar las perspectivas ciudadanas y, al mismo tiempo, sirva para acercar posiciones con posibles aliados, tras el duro golpe legislativo en el Senado.
En privado, una alta fuente que participa de la organización lo resume así: "Mientras más intenten apropiarse los K, mejor para nosotros.
A la gente no le gusta eso". La apuesta es que la visita funcione como un Mundial sin fútbol: un momento de unidad nacional que le devuelva aire a la gestión de Javier Milei.