Crimen de Romano: allanaron la casa de la novia del médico
Allí secuestraron un teléfono celular de la pareja de Diego Heredia, el tucumano sindicado como autor del crimen, para ser peritado
La investigación que lleva adelante la Unidad Fiscal de Las Termas por el asesinato a sangre fría de Jonathan Manuel Martín Romano ultimado el pasado 27 de julio, durante la madrugada avanza contrarreloj y en el marco de las averiguaciones allanó el domicilio de la mujer que acompañaba a Diego Ernesto Heredia, el médico detenido por el crimen; y secuestró un teléfono celular que ahora forma parte de las pruebas de la causa.
Fuentes judiciales indicaron que el operativo se realizó el lunes pasado alrededor de las 16:50 en un domicilio de calle Antenor Álvarez del, barrio Adela, en el marco de la investigación que tiene como principal acusado a Heredia.
La medida fue solicitada por la Fiscalía y autorizada por el Juez de Control y Garantías Dr. Diego Vittar. En el lugar, con la presencia de un testigo hábil, se procedió al secuestro de un teléfono celular marca Xiaomi, equipo que se encontraba cerrado.
El dispositivo quedó bajo resguardo policial para ser remitido junto con las actuaciones y avanzar con las medidas judiciales. La información que se obtenga del aparato podría resultar relevantes para establecer comunicaciones, movimientos y otros elementos vinculados a las horas previas y posteriores al homicidio.
El avance de la investigación también incluyó en los últimos días dos actuaciones de particular importancia. El fiscal coordinador Dr. Gustavo Montenegro, quien tiene a su cargo la causa, confirmó que la mujer que acompañaba a Heredia la noche del hecho prestó declaración testimonial, mientras que el propio médico detenido fue sometido a una declaración indagatoria.
El representante del Ministerio Público no brindó detalles sobre el contenido de esas declaraciones, pero de acuerdo con información extraoficial vinculada a la investigación, la mujer habría relatado que aquella noche Heredia la trasladaba hacia su domicilio, ubicado en las inmediaciones del lugar donde posteriormente se produjo el episodio fatal.
Siempre según esa versión extraoficial, Romano habría abordado al médico y presuntamente le habría exigido dinero o pertenencias. En ese contexto, Heredia habría interpretado un movimiento del joven hacia la zona de su cintura como un posible intento de extraer un arma y habría reaccionado utilizando su propia arma de fuego.
Una versión similar habría sido sostenida por Heredia durante su indagatoria, mientras continúa tras las rejas.