Inflación de julio: cuánto habría dado con la nueva canasta que el Gobierno decidió no aplicar
El Indec informó una inflación del 2,1% para julio. Dos consultoras privadas calcularon cuánto habría marcado el índice con la canasta de consumo de la ENGHo 2017/18, que reemplazaría a la estructura vigente de 2004/05. Las estimaciones difirieron para el dato mensual, pero coincidieron en que el acumulado anual habría sido mayor.
La discusión sobre la metodología utilizada para medir la inflación volvió a instalarse luego de que el Indec difundiera el IPC de julio, que registró una suba del 2,1% mensual. Dos consultoras privadas realizaron simulaciones para estimar cuál habría sido el resultado si el organismo hubiera utilizado la canasta de consumo de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, cuyo uso estaba previsto pero finalmente fue descartado.
Con la metodología vigente, basada en la estructura de consumo de la ENGHo 2004/05, la inflación de julio fue del 2,1%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,8% y el acumulado de 2026 llegó al 19,3%.
La medición oficial interrumpió una racha de tres meses consecutivos de desaceleración y quedó 0,2 puntos porcentuales por encima del 1,9% registrado en junio.
Dentro del índice, los precios estacionales aumentaron 4,5%, el IPC núcleo avanzó 1,8% y los precios regulados subieron 2,1%. Recreación y cultura fue la división que más aumentó, con un 5%, seguida por Restaurantes y hoteles, con 2,8%. En cambio, Prendas de vestir y calzado registró una caída del 1,3%.
Qué habría cambiado con la nueva canasta
La actualización metodológica contemplaba reemplazar la estructura de consumo de 2004/05 por la correspondiente a la ENGHo 2017/18, con el objetivo de reflejar hábitos de consumo más recientes.
El cambio implicaba modificaciones importantes en el peso de distintos rubros. Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles pasaba de representar el 9,4% al 14,5% de la canasta, mientras que Transporte aumentaba del 11% al 14,3%.
También ganaban participación Comunicaciones, que pasaba del 2,8% al 5,1%; Educación, del 2,3% al 3,1%; Salud, del 8% al 9,1%; y Recreación y cultura, del 7,3% al 8,6%.
En sentido contrario, Alimentos y bebidas reducían su peso del 26,9% al 22,7%, mientras que Prendas de vestir y calzado pasaba del 9% al 6,8%.
La diferencia es relevante porque una canasta con mayor participación de servicios puede generar una inflación diferente cuando los servicios aumentan más que los bienes.
La estimación de LCG
La consultora LCG calculó que, con la estructura de ponderaciones de la ENGHo 2017/18, la inflación de julio habría sido del 2,5%, en lugar del 2,1% informado oficialmente.
Para realizar la simulación tomó como referencia las variaciones registradas por el Indec durante el mes: los bienes aumentaron 1,6%, mientras que los servicios tuvieron una suba del 3,1%.
La diferencia también se reflejó en el acumulado anual. Según LCG, con la nueva canasta la inflación de 2026 habría alcanzado el 21,3%, frente al 19,3% registrado con la metodología vigente.
Qué calculó Equilibra
La consultora Equilibra llegó a una conclusión diferente para julio. Según su simulación, tanto la canasta actual como la basada en la ENGHo 2017/18 habrían arrojado una inflación mensual del 2,1%, es decir, el mismo resultado publicado por el Indec.
Sin embargo, también detectó una diferencia en el acumulado del año. Con la nueva estructura, la inflación de 2026 habría alcanzado el 20,5%, 1,2 puntos porcentuales por encima del 19,3% oficial.
De esta manera, las dos consultoras coincidieron en que la aplicación de la canasta actualizada habría generado un acumulado anual superior al registrado con la estructura de 2004/05, aunque difirieron respecto del impacto concreto sobre la inflación de julio.
La discusión vuelve a poner el foco en la metodología utilizada para calcular el IPC y en el peso que tienen los distintos bienes y servicios dentro de la canasta. Mientras el Indec mantiene actualmente la estructura de consumo de 2004/05, las simulaciones privadas permiten observar cómo podría variar el resultado si se incorporaran patrones de consumo más recientes.