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"Hasta verte muerta no voy a parar": denunció un intento de secuestro y recibe amenazas

Foto: X/@DiarioConurbano

Una adolescente de 16 años aseguró que un hombre encapuchado intentó obligarla a subir a un auto cuando regresaba del colegio. Logró escapar, pero al día siguiente empezó a recibir mensajes intimidatorios desde cuentas falsas. La joven y su familia debieron refugiarse en la casa de un familiar.

Una adolescente de 16 años atraviesa una situación de extrema angustia luego de denunciar un presunto intento de secuestro ocurrido el 7 de agosto en Burzaco. Según su relato, un hombre con el rostro cubierto descendió de un automóvil rojo cuando esperaba el colectivo y la tomó del brazo para intentar subirla al vehículo.

La joven, identificada como M.S., contó que había salido del colegio y se dirigía a la parada ubicada entre las calles Martiniano Leguizamón y Pablo Podestá, en el barrio Esther. Cerca de las 11.40, un auto rojo, que ella cree que podría ser un Fiat Uno, se acercó hasta donde estaba.

"Abrieron la puerta de atrás y uno que tenía la cara tapada con un pasamontañas y capucha se agarró a mi brazo, como obligándome a subir. Me dijo 'subite al auto porque te mato'", relató la adolescente en diálogo con TN.

La joven explicó que en un primer momento pensó que podían estar intentando robarle. "Yo antes de que me dijera algo, pensé que me iban a robar, empecé a temblar y salí corriendo. No dejé que me llevaran", contó.

Después de escapar, corrió hasta su casa y se refugió junto a su familia. Sin embargo, el episodio tuvo una continuidad que incrementó el temor de la adolescente: al día siguiente comenzaron a aparecer mensajes enviados desde cuentas falsas de Instagram.

El primero de ellos hacía referencia a que había logrado escapar. Con el correr de las horas, las intimidaciones se volvieron cada vez más violentas. Entre los mensajes que la familia presentó ante la Justicia aparecen amenazas como: "Hasta verte muerta no voy a parar. Te voy a buscar a donde estés, te vas a morir".

También recibió otros mensajes en los que le advertían que volverían a buscarla y que pretendían llevársela. Las capturas de esas conversaciones fueron incorporadas a la denuncia.

Según contó Alberto, el padrino de la adolescente, los contactos desde perfiles desconocidos habían comenzado incluso antes del presunto intento de secuestro. En esos primeros mensajes se hacían comentarios sobre el aspecto físico de la joven. Como todavía no contenían amenazas concretas, la familia no imaginó que la situación podía escalar.

Tras el ataque, la adolescente y su madre abandonaron temporalmente su vivienda y se trasladaron a la casa de un familiar. La joven dejó de asistir al colegio y tampoco volvió a realizar las actividades que formaban parte de su rutina.

"Estoy muy asustada, estoy escondiéndome como si fuera que yo hice algo. Estoy aterrada, ya no sé qué más hacer", expresó al describir el impacto que tuvo la situación en su vida.

La adolescente también aseguró que no encuentra una explicación para lo ocurrido y que no sabe quién podría estar detrás de las amenazas. "No es que yo me metí en algo o me llevo mal con alguien, yo siempre me llevo bien con todos", sostuvo.

La situación provocó que la familia modificara por completo su rutina por temor a que el responsable pueda volver a acercarse. La joven permanece alejada de su barrio y de la escuela mientras espera avances en la investigación.

Por el presunto intento de secuestro, la madre de la adolescente presentó una denuncia que quedó encuadrada como "privación ilegítima de la libertad en tentativa" y tramita ante la UFIJ N°3 Descentralizada de Almirante Brown.

Cuatro días después, la familia realizó una segunda presentación por las amenazas recibidas a través de las redes sociales. Esa investigación quedó a cargo de la UFIJ N°7 de Lomas de Zamora, encabezada por el fiscal César Lucero.

De acuerdo con el entorno de la víctima, las autoridades ya tuvieron acceso a las imágenes de las cámaras de seguridad ubicadas en la zona donde ocurrió el episodio. La familia, sin embargo, reclama que se avance con nuevas medidas para determinar quién estaba detrás del vehículo y quién administra las cuentas utilizadas para amenazar a la adolescente.

En ese sentido, pidieron que intervengan especialistas en ciberdelitos para intentar establecer el origen de los perfiles y reunir información que permita identificar a los responsables.

Mientras la investigación continúa, la adolescente permanece refugiada junto a su familia y espera poder recuperar su vida cotidiana. "No puedo estar en mi barrio, con mi familia, en mi casa, con mis primos. No puedo ni salir, no puedo ir al colegio, no puedo estudiar", expresó.

La causa continúa bajo investigación y, hasta el momento, no se informó públicamente la identificación de los responsables del presunto intento de secuestro ni de las amenazas posteriores.

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