Con la deuda en default, La Rioja vuelve a emitir su propia moneda: los "Chachos"
El gobierno de Ricardo Quintela retomó los Bonos de Cancelación de Deuda y otorgará 50.000 "Chachos" a unos 80.000 beneficiarios. Los bonos podrán utilizarse en comercios adheridos y tendrán vigencia hasta fines de diciembre.
El Gobierno de La Rioja volvió a recurrir a una herramienta que había implementado durante 2024: los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como "Chachos". La nueva emisión representa una inyección de aproximadamente $4.000 millones a la economía provincial.
La medida fue puesta en marcha este lunes por la administración de Ricardo Quintela y contempla una ayuda extraordinaria de 50.000 "Chachos" para cada beneficiario. En total, alrededor de 80.000 personas recibirán el beneficio.
El ministro de Hacienda riojano, Fabián Blanco, explicó que la decisión busca brindar asistencia a trabajadores y, al mismo tiempo, fortalecer el movimiento comercial dentro de la provincia.
"Los BOCADE fueron un éxito. Con esta medida podemos atender dos demandas: una, la del empleado, y otra, la del sector económico de la provincia", sostuvo el funcionario.
Los "Chachos" tendrán una equivalencia nominal de uno a uno con el peso y podrán utilizarse en comercios que formen parte del programa. También servirán para cancelar impuestos provinciales, tasas municipales y determinados servicios de empresas estatales.
De acuerdo con información oficial, actualmente son unos 800 los comercios riojanos que aceptan estos bonos. Según Blanco, incluso se recibieron consultas de establecimientos ubicados en localidades cordobesas cercanas interesados en incorporarse al circuito.
La nueva emisión tendrá vigencia hasta el 29 de diciembre. Aquellos tenedores que conserven los bonos hasta esa fecha recibirán un interés del 1%.
Sin embargo, desde el Gobierno provincial remarcaron que el objetivo principal es que los bonos sean utilizados para el consumo y no que se acumulen con fines especulativos.
"No es el espíritu especular guardándolos, sino que todo se vuelque al consumo dentro del circuito económico de la provincia", afirmó Blanco.
La ayuda alcanza a empleados de planta de la administración provincial, trabajadores vinculados al sector público, jubilados de la Policía que cobran por quincena, beneficiarios de programas y personas contratadas por el Estado riojano.
El funcionario también dejó abierta la posibilidad de que el beneficio extraordinario pueda mantenerse en el tiempo y eventualmente incorporarse al esquema salarial de los trabajadores estatales.
"Hay que ser responsables y serios a la hora de hacer un anuncio, sabiendo que después hay que mantenerlo en el tiempo. En función de las finanzas del Gobierno provincial, determinará el gobernador si le vamos a dar continuidad o no, ya incorporándolo al sueldo", explicó.
La Rioja había comenzado a utilizar los BOCADE en 2024, luego de que la Legislatura provincial autorizara una emisión de hasta $22.500 millones. Parte de esos bonos podía destinarse al pago de salarios y comenzaron a circular meses después de su aprobación.
Los "Chachos" dejaron de utilizarse el 31 de diciembre de 2024. Su regreso convierte nuevamente a La Rioja en la única provincia argentina que utiliza una moneda propia de estas características, en un contexto en el que la jurisdicción todavía mantiene un conflicto por el pago de deuda a bonistas internacionales.
En su primera etapa, la creación de la cuasimoneda había generado críticas del Gobierno nacional. El presidente Javier Milei había advertido entonces que las monedas provinciales no serían rescatadas por la Nación.
Ahora, la administración de Quintela vuelve a apostar por el instrumento como una vía para inyectar recursos al circuito comercial provincial. Blanco defendió la decisión y destacó que la experiencia anterior no había registrado inconvenientes y que el respaldo generado entre comerciantes fue uno de los motivos para impulsar nuevamente los bonos.
"Sabemos que no va a solucionar todos los problemas, pero sí va a atenuar en alguna medida la difícil situación que atraviesan los riojanos", concluyó el ministro.