"Es vergonzoso que el cura no haya parado tras el choque"
"Por suerte el cierre de rutas permitió detener al sacerdote en Pinto. Iba acompañado por una mujer que dijo era una sobrina o prima", dijo.
Cristian Galván, padre de Jeremías Galván, menor que resultó herido tras ser atropellado por una camioneta conducida por el sacerdote Miguel Espíndola en Sumampa, habló sobre el accidente y cuestionó que el conductor no se haya detenido después del impacto.
El hecho ocurrió durante la noche del lunes, en inmediaciones de ruta 1 y avenida Nuestra Señora de la Consolación, cuando una camioneta que circulaba por la zona chocó a un grupo de jóvenes que se movilizaba en motocicletas.
Tal como informó ayer EL LIBERAL, Galván ratificó que su hijo y otros jóvenes regresaban a Sumampa después de compartir un partido de pádel. Antes de regresar a sus domicilios, decidieron visitar a un amigo que se encontraba enfermo.
"Iban al costado de la ruta cuando una camioneta se les tira encima y los toca. Ahí mi nene cae y golpea contra el piso. Los amigos ven que la camioneta acelera y se da a la fuga, pero alcanzan a observar un logo en la parte trasera, una cruz o un rosario", relató Cristian Galván.
Según explicó el padre, el conductor pudo ser localizado horas después en Pinto, debido al cierre de rutas dispuesto tras el accidente. El sacerdote viajaba acompañado por una mujer que, según manifestó Galván, el párroco dijo que era un familiar.
Cierre de rutas
"Por suerte el cierre de rutas permitió detener al sacerdote en Pinto. Iba acompañado por una mujer que dijo era una sobrina o prima. Dice que sintió un golpe, pero no se dio cuenta que había chocado a alguien. Es algo que no voy a comprender nunca", sostuvo.
Galván confirmó que su hijo sufrió lesiones como consecuencia del impacto, aunque puntualizó que se encuentra fuera de peligro. Los otros jóvenes también sufrieron lesiones leves.
"Me siento molesto porque mi hijo sufrió lesiones. Está fuera de peligro, pero la verdad que me molesta mucho que no haya parado después del choque. Es vergonzoso", expresó. El padre del joven también cuestionó que al sacerdote no se le haya realizado un test de alcoholemia luego del accidente tal como lo ordenó la fiscal interviniente.
"Espero que se comunique con nosotros para -por lo menos- pedirnos disculpas, admitir que se ha portado mal. Yo no lo voy a condenar, pero me gustaría que nos llame, que tenga esa amabilidad", dijo el padre del adolescente.