La Libertad Avanza enfrenta un Senado más exigente y negocia voto por voto para sostener su agenda
Patricia Bullrich busca sesionar este jueves para aprobar 70 pliegos judiciales clave para el Gobierno, pero los aliados ya no acompañan en automático y piden agenda propia.
La Libertad Avanza intentará abrir el recinto del Senado este jueves para aprobar unos 70 pliegos judiciales, pero choca con un escenario más adverso: sus aliados dejaron de acompañar de manera automática y ahora cada votación requiere una negociación permanente.
La presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quiere mostrar iniciativa y dinámica legislativa. La definición se tomará en la reunión de Labor Parlamentaria del miércoles 26 a las 14, donde intentará convencer a los dialoguistas de avanzar.
El punto central para el Gobierno son los pliegos de la Sala I de la Cámara Federal porteña, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola. Esa Cámara tendrá bajo su órbita la revisión de causas de alto impacto, entre ellas la investigación por la denominada megaestafa Libra, en la que están involucrados el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei.
El quiebre con los aliadosEn el oficialismo reconocen un cambio de clima después del conflicto por la ley de extranjerización de tierras. Bloques provinciales de origen peronista que funcionaron como aliados parlamentarios de Milei comenzaron a tomar distancia y a retomar contactos con el peronismo.
Si esa arquitectura se rompe, LLA pierde la base que le permitió avanzar. Los votos de la UCR y el PRO se vuelven indispensables, pero tampoco alcanzan por sí solos para una mayoría estable.
Por eso Bullrich busca evitar nuevos choques con los radicales mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri, y con el marplatense Maximiliano Abad. Serán claves para el Presupuesto y la reforma electoral, que el oficialismo define como negociaciones "arduas y complejas" en el último trimestre.
Agenda ampliada y costo políticoPara sostener mayorías, LLA empezó a conceder agenda. Habilitó el debate de proyectos de bloques provinciales y dialoguistas como los "bonos verdes" del mercado voluntario de carbono y la designación de cónsules honorarios reclamada por la UCR.
El mensaje de los aliados es claro: acompañar tendrá un costo.
Eso se vio en el Súper RIGI, que vuelve a comisiones este miércoles. El oficialismo quiere dictamen, pero los dialoguistas piden cambios incorporar industrias existentes, exigir obras en rutas nacionales y mayor participación provincial en los estudios previos. Si se modifican, el proyecto deberá volver a Diputados y se complican los tiempos de LLA.El problema de fondo ya no es solo el quórum del jueves. El Senado empezó a funcionar con otra lógica, y el Gobierno deberá administrar esa tensión sin romper los acuerdos que necesita.