Allanan varias casas y secuestran armas por homicidio de González
"Llama a la policía que me están disparando", alertó a su esposa Julio Daniel González el 12 de agosto pasado. En minutos, lo hallaron asesinado con un disparo en el pecho. Nueve días después fueron allanadas varias propiedades, habría órdenes de detención y fueron secuestrados, escopetas y cartuchos calibre 16.
González era el encargado en la estancia "La Costerita", Avellaneda, hace 17 años. Sus días oscilaban entre su labor junto a la peonada y el sembradío en otro campo, en sociedad con un hombre de apellido Proccop.
Pese al hermetismo, hoy la hipótesis del personal de Homicidios y Delitos Complejos se nutriría en dos pistas: crimen pasional, o motivación económica.
En medio de usina de rumores sobre amores clandestinos en el entorno de González, trascendió que la Fiscalía requirió allanamientos, secuestros de armas y detenciones. Decodificado, implicaría la búsqueda de la escopeta que segó la vida de González desde una distancia oscilante entre 6 y 10 metros.
Para los expertos, la víctima se movilizaba en tractor. Llamó por celular a su pareja, asustado porque lo seguían. El o los desconocidos lo alcanzaron. González bajó del vehículo, dialogó o discutió con el asesino/a y recibió el tiro mortal.
Los expertos de la División Criminalística habrían hallado colillas de cigarrillos. Y secuestraron el celular que el hombre llevaba en el bolsillo de su campera. Hasta ahora, la policía "peinó" el pueblo y aquellos que no simpatizaban con la víctima se encuentran expuestos, literalmente desnudos ante la Justicia.