Justicia para un niño desprotegido
Por Dr. Alfredo Pérez Gallardo. Juez de Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de la Provincia.
En los últimos días la población se vio sorprendida por las noticias sobre un niño que fuera supuestamente víctima de abuso en la ciudad de Las Termas de Río Hondo, lugar adonde reside, y que por distintos avatares de la justicia, se encuentra en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, atrapado entre las resoluciones judiciales que le impiden regresar a esta provincia en donde están radicadas todas las actuaciones sobre el tema del menor, como ordena el derecho aplicable en la materia.
Resulta muy curioso la actuación de la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que con su accionar está sustrayendo al niño de la jurisdicción que corresponde y que sin lugar a dudas es la de la Justicia de Santiago del Estero.
En la República Argentina, la jurisdicción es territorial, esto significa que los hechos que son materia de intervención de la justicia en cualquier fuero, son los hechos sucedidos en el territorio del lugar de los sucesos y en este caso, si los hechos que se denuncian sucedieron en esta provincia, debe intervenir la justicia de Santiago del Estero.
En este singular caso, al tratarse de un abuso sexual es competente para intervenir la justicia penal del lugar en donde se denuncia que sucedieron los hechos, o sea, la ciudad de Las Termas de Río Hondo. A su tiempo, lo referente a la cuestión familiar, tenencia, régimen de visitas y todas las cuestiones que tienen que ver con la situación familiar o parental del niño, es competente la justicia de familia de esta Provincia, y sobre esto no hay ninguna discusión ya que, como lo he dicho en innumerables fallos dictados, la jurisdicción emana de la ley y no de la voluntad de las partes.
Aquí no hay conflicto de competencia, hay una intromisión indebida de la justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, en contra de las leyes sobre la materia, intervino en una cuestión que le es ajena a su competencia y con ello impide que el niño sea remitido a la jurisdicción que corresponde a fin de recibir el tratamiento que necesita, para lo cual en esta provincia esta la justicia altamente preparada para brindar contención, atención y alivio a cualquier situación traumática que pudiera estar sufriendo el niño, y también dirimir las cuestiones atinentes al supuesto abuso, para lo cual ya intervinieron las fiscalías correspondientes y los jueces de control de la jurisdicción que corresponde y a la cual debe volver el niño ya que en Santiago del Estero están dadas todas las garantías para un correcto tratamiento interdisciplinario respecto del niño y también para llevar adelante la investigación sobre los hechos que se reputan delictivos en contra del menor.
Se dice que un Juez de Familia dictó una Medida Autosatisfactiva, un procedimiento que se agota en sí mismo, en la resolución que, inaudita parte, dicta el Tribunal que entiende en ese procedimiento, y que ésta medida impide que el niño sea devuelto a esta provincia como lo requieren los jueces naturales que libraron los requerimientos mediante exhortos.
Y decimos que no hay conflicto de competencia porque los jueces de la Capital Federal no pretenden quedarse con la causa, ni intervenir en la investigación del supuesto abuso, ni dirimir las cuestiones de familia, lo que no podrían so pena de incurrir en una conducta contraria a la ley, pero sí, con una medida procesal, impiden que el niño regrese a esta provincia en donde se deben atender todas las cuestiones, con un argumento altamente burdo e inexistente, impidiendo así que la justicia local intervenga con todos los servicios que brinda referentes a la niñez, adolescencia y familia.
Mas, respetando el criterio de esa Magistratura, afirmo categóricamente que dicha medida jamás debió ser tomada y menos con los argumentos con la que fuera dictada, ya que ello implica presumir que en esta Provincia no están dadas las garantías para la atención del niño, algo tan ridículo y contrario a derecho como la propia resolución a la que me refiero.
Que un juez retenga al niño aduciendo que en esta Provincia no están garantizados los derechos del menos, implica desconocer todo el andamiaje jurídico que existe en Santiago del Estero para dichos fines y más grave aún, implica desconocer que el niño fue sacado de esta provincia en contra de las disposiciones del sistema judicial santiagueño que estaba investigando los supuestos abusos y se disponía a recibir el testimonio del niño con el sistema de Cámara Gesell, y fue sacado justamente para impedir que se realice el procedimiento en forma adecuada, sustrayendo al niño de la competencia local claramente movido por un interés espurio.
Avala así un proceder aparentemente delictual del padre del menor que a espaldas de la justicia trasladó al niño a la Capital Federal y lo internó en el Hospital Garrahan con falsedades y desde allí desplegó una estrategia tendiente a evitar que el niño regrese a esta provincia en donde están radicadas las causas que lo involucran y en donde tal vez está comprometida su actuación, de allí que se encuentre detenido por su conducta contraria a la ley.
Estas medidas pronunciadas por la Justicia de la Ciudad Autónoma, nuevamente ponen en el tapete al sistema judicial argentino, tan criticado por la sociedad a pesar de los esfuerzos de tantas mujeres y hombres que a diario luchan para brindar un servicio de justicia acorde a las necesidades de la población, y nos cuestiona a los operadores jurídicos.
También ponen injustificadamente en duda el servicio de justicia de mi provincia, que está al nivel de los mejores estratos del país, reconocido por altas autoridades e instituciones de la Argentina, cayendo una vez más en el interminable error de creer que en el interior del país no estamos al nivel de otras provincias cuando la realidad indica que estamos al menos en mejor nivel que la justicia Nacional que aún no puede implementar el sistema acusatorio por el rechazo de los jueces y fiscales a sumergirse en los nuevos paradigmas del proceso penal aduciendo que son muchas las causas, tal como lo expliqué hace tiempo ya en otra editorial que escribiera criticando tal actitud (elliberal.com.ar/nota/53973/2025/7la-reforma-judicial-en-la-nacion-inexorable-camino-al-sroceso-acusatorio).
Mientras tanto un niño, irregularmente sustraído de los jueces naturales, espera por justicia. Atrapado en las resoluciones judiciales, en el irresponsable proceder de los jueces de extraña jurisdicción que miran para otro lado ante los exhortos de los jueces locales que pretenden intervenir como manda la ley en esta delicada cuestión y cumplir con su obligación de impartir justicia y darle protección y cobijo a un niño víctima de las acciones de los adultos que no puede comprender porque espera en la cama de un hospital que le llegue la protección del Estado.