Se tragó hojas de afeitar para cambiar de celda: la justicia ordenó su internación en El Polear
El imputado se autolesionó y tragó hojas de afeitar para forzar su traslado. La jueza Luciana Oyola dispuso la medida cautelar y ordenó una evaluación psiquiátrica urgente para determinar su grado de peligrosidad.
En el marco de una audiencia en el Centro Judicial Banda, la jueza de Control y Garantías de la Circunscripción de Banda y Robles, Dra. Luciana Oyola, resolvió dictar la prisión preventiva por el plazo de ley para un sujeto de 35 años, acusado de diversos hechos delictivos y con un extenso historial de incumplimientos procesales.
Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal representado por los doctores Pedro Ibáñez y Gabriela Reston fundamentó el pedido al señalar el frondoso prontuario del acusado, la falta de arraigo y los constantes episodios de violencia intrafamiliar derivados de un cuadro severo de adicciones. La Fiscalía detalló que el pasado 17 de agosto el imputado se tragó dos hojas de afeitar en un intento por forzar su traslado de dependencia policial, lo que fue calificado como una clara maniobra de entorpecimiento procesal.
A su turno, el defensor del acusado, no se opuso a la existencia de los antecedentes ni a la peligrosidad del imputado, pero hizo hincapié en la necesidad de aplicar una medida de seguridad integral debido a los reiterados incidentes de autoagresión que padece su asistido en su lugar de detención.
Ante la gravedad del cuadro, la magistrada dispuso una serie de medidas de contención e internación. Según se conoció, la magistrada resolvió convertir formalmente la detención del imputado en prisión preventiva por el plazo legal.
Además, ordenó su traslado inmediato e internación durante 30 días en el Centro de Salud Mental "El Polear", donde se le practicarán nuevos exámenes psicológicos y psiquiátricos.
Por otro lado, la Justicia dispuso que el Cuerpo Médico Forense deberá realizar un abordaje integral para determinar el grado de peligrosidad del imputado para sí mismo y para terceros.
Una vez remitidos los informes profesionales correspondientes, la Justicia evaluará el lugar definitivo de alojamiento del encartado, evaluándose su posible traslado al Penal de Varones.