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Chicharrita y achaparramiento: cambia el mapa del maíz en Santiago del Estero para la campaña 2026/27

La preocupación por la chicharrita del maíz y el complejo de achaparramiento comienza a influir en las decisiones de los productores santiagueños. Para la campaña 2026/27 se proyecta una menor superficie destinada al cereal, mientras que el sorgo, la soja y el girasol ganarían terreno.

La campaña agrícola 2026/27 en Santiago del Estero comienza a mostrar un cambio en la elección de cultivos, principalmente por el impacto que generan la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) y el complejo de achaparramiento del maíz. Según una primera estimación de la Bolsa de Cereales de Córdoba, el área sembrada con maíz podría disminuir en la provincia, mientras que el sorgo aparece como una de las alternativas que más crecería.

La decisión de los productores responde a distintos factores. En el caso de la soja, la rotación de cultivos, los precios y las expectativas de rentabilidad tienen un peso importante. Para el girasol, en tanto, también influye la humedad disponible en los perfiles del suelo y las perspectivas climáticas.

El escenario es diferente para el maíz. Si bien la necesidad de mantener una rotación adecuada continúa siendo uno de los principales argumentos para incorporarlo a los planteos agrícolas, durante los últimos meses adquirieron mayor relevancia la presencia de Dalbulus maidis, el temor al complejo de achaparramiento y los rindes considerados bajos en determinadas zonas de Santiago del Estero.

Ante este panorama, parte de la superficie que normalmente podría destinarse al maíz podría trasladarse hacia el sorgo, cultivo que presenta una de las mayores perspectivas de crecimiento para el próximo ciclo.

El avance del girasol y las dificultades para sembrar.

Mientras se define el escenario para la próxima campaña, el girasol registraba un avance de siembra cercano al 22%. El ritmo se encontraba por debajo de lo esperado debido principalmente a las condiciones de los lotes, que en distintos sectores todavía no permitían el ingreso normal de la maquinaria agrícola.

Una parte significativa de los lotes ya implantados había comenzado su etapa de emergencia. Paralelamente, el análisis de imágenes satelitales permitió actualizar las estimaciones productivas y realizar ajustes sobre las previsiones iniciales.

En el caso de la soja, la proyección fue corregida a la baja respecto de la estimación en julio. Para el maíz, en cambio, la producción estimada aumentó en más de un millón de toneladas, aunque con una reducción cercana a tres quintales por hectárea en el rendimiento promedio previsto.

Cómo terminar la campaña de maíz 2025/26

Pese a las dificultades registradas durante el ciclo, el maíz de Santiago del Estero correspondiente a la campaña 2025/26 se encamina a cerrar con una producción estimada en 4,7 millones de toneladas, volumen que prácticamente triplicaría el obtenido durante la campaña anterior.

El rendimiento promedio provincial sería superior al del ciclo pasado, aunque todavía se ubicaría ligeramente por debajo del promedio histórico. Además, se observa una importante diferencia entre las distintas regiones productivas.

En Colonia Alpina, los rindes relevados se ubicaron entre 45 y 75 quintales por hectárea, mientras que los mejores registros llegaron a 90 quintales por hectárea en Bandera.

En el otro extremo, los valores más bajos, cercanos a los 42 quintales por hectárea, fueron informados en sectores de Weisburd, Tomás Young y Quimilí. Entre las causas mencionadas aparecen el estrés hídrico y térmico y, dependiendo de la zona, los efectos asociados al complejo de achaparramiento.

El sorgo también muestra un escenario dispar.

El sorgo tendría un rendimiento superior al de la campaña anterior, aunque todavía por debajo de sus registros históricos. Los relevamientos mostraron valores cercanos a los 50 quintales por hectárea en Los Juríes, mientras que en Colonia Alpina y Pueblo Pablo Torelo se observaron registros de entre 13 y 22 quintales.

En términos de producción, las estimaciones ubican al cultivo por debajo tanto del volumen obtenido en el ciclo anterior como de su promedio histórico.

Las condiciones de los lotes también afectarán el ritmo de las labores. Mientras la cosecha de sorgo se encontraba prácticamente concluida, la recolección de maíz avanzaba con demoras respecto de los tiempos habituales.

La advertencia por el maíz voluntario

Otro de los puntos que genera atención entre los especialistas es la presencia de maíz voluntario o "guacho", cuya mayor concentración fue detectada en el sudeste de Santiago del Estero.

Su control resulta relevante debido a su vínculo con Dalbulus maidis, la chicharrita considerada el principal vector asociado al complejo de achaparramiento del maíz. El maíz que crece de manera espontánea entre campañas puede convertirse en un hospedante para el insecto y favorecer su permanencia hasta el próximo ciclo productivo.

Algunos técnicos señalaron que su aparición todavía se limita por el retraso en la cosecha, mientras que otros advirtieron que la situación podría adquirir mayor relevancia durante las próximas semanas.

El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis registró una disminución de las poblaciones durante la primera quincena de agosto. Sin embargo, las regiones NOA, NEA y Centro-Norte continuarán presentando abundancias del insecto superiores a las observadas durante el mismo período de 2025.

El escenario plantea así un desafío para los productores santiagueños de cara a la campaña 2026/27: definir el esquema de cultivos teniendo en cuenta no solo los precios y la rentabilidad, sino también el comportamiento de la chicharrita, la presencia del complejo de achaparramiento y las condiciones climáticas de cada zona.

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