Qué es Sea Lion, el millonario proyecto petrolero en las Islas Malvinas
El Gobierno de Javier Milei cuestiona su desarrollo y anunció nuevas medidas para sancionar a empresas que exploten recursos en áreas bajo disputa de soberanía.
El proyecto petrolero Sea Lion volvió a quedar en el centro de la disputa entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas. Durante su último mensaje por cadena nacional, el presidente Javier Milei cuestionó el avance de la iniciativa y anunció medidas destinadas a impedir que empresas extranjeras exploten recursos hidrocarburíferos en zonas que la Argentina considera propias.
"Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen en nuestro mar", advirtió el mandatario.
Milei también sostuvo que permitir el desarrollo de estos proyectos podría generar incentivos para que el Reino Unido profundice la explotación de los recursos naturales del área en disputa.
En ese marco, el Gobierno informó que la Cancillería envió cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países vinculados con distintos emprendimientos en las islas. Además, anunció cambios para acelerar los procedimientos sancionatorios previstos por la Ley 26.659, que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina.
¿Qué es Sea Lion?
Sea Lion es un yacimiento petrolero offshore ubicado en el Atlántico Sur, al norte de las Islas Malvinas. De concretarse el cronograma previsto, se convertiría en el primer proyecto de producción de crudo en aguas cercanas al archipiélago.
El descubrimiento del yacimiento se remonta a 2010, cuando Rockhopper Exploration anunció el hallazgo de petróleo en la zona. Años después, el proyecto avanzó hasta alcanzar la decisión final de inversión en diciembre de 2025, un paso clave que habilita el desarrollo de la explotación.
La iniciativa está a cargo de la compañía israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Navitas posee el 65% del proyecto y es su operadora, mientras que Rockhopper conserva el 35% restante.
Dónde está y cuánto petróleo podría producir
El yacimiento se encuentra aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, a unos 450 metros de profundidad.
Según los datos difundidos por Navitas, Sea Lion cuenta con 314 millones de barriles de reservas probadas y probables.
La primera etapa contempla alcanzar una producción de alrededor de 50.000 barriles diarios, con la expectativa de obtener el primer petróleo en marzo de 2028.
El desarrollo inicial demandaría una inversión de unos US$1.800 millones hasta la primera extracción. A esa cifra se sumarían otros US$2.100 millones para las etapas posteriores, dentro de un proyecto cuya explotación está proyectada durante aproximadamente 30 años.
Un proyecto con más de 60 pozos
El desarrollo de Sea Lion se encuentra dividido en distintas fases y áreas.
La primera etapa se concentrará en el Área de Desarrollo Norte, donde está prevista la perforación de 11 pozos submarinos conectados a una plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga, conocida como FPSO.
Luego se sumarían otros 12 pozos en una segunda fase.
El proyecto también contempla trabajos en el Área de Desarrollo Central, con una primera etapa de 20 pozos y una segunda de otros 18. En total, el plan contempla más de 60 pozos submarinos a lo largo de las distintas fases.
Por qué Argentina rechaza Sea Lion
El Gobierno argentino sostiene que la explotación de hidrocarburos en las aguas próximas a las Malvinas constituye una actividad unilateral y contraria al reclamo de soberanía que mantiene el país.
La Cancillería ya había rechazado en diciembre de 2025 la decisión final de inversión de Rockhopper y Navitas, al considerar que las empresas no cuentan con autorización de las autoridades argentinas.
Argentina también sostiene que la explotación de recursos naturales en el área en disputa contradice las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que establecen que las partes deben abstenerse de adoptar medidas que impliquen modificaciones mientras continúe pendiente la resolución de la disputa de soberanía.
Con el avance de Sea Lion y la proximidad de la primera producción prevista para 2028, el conflicto por los recursos petroleros de las Malvinas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno argentino.