Homicida viola domiciliaria por ira, cuchilladas, alcohol y drogas
La Justicia dejó sin efecto la domiciliaria otorgada en el año 2020, durante la pandemia por el Covid-19. Ahora, estalló un escándalo con dos hermanos.
Un presidiario que en 2005 asesinó a tiros a su ex novia en la calle, en Añatuya, General Taboada, ahora habría atacado a puñaladas a dos hermanos y el juez de Ejecución Penal, Rubén Seiler, le revocó su domiciliaria y envió a Alsina 850 a cumplir los 25 años de condena.
Se trata de Juan Tomás Alvarado, quien el 15 de noviembre del 2005 asesinó de dos tiros a Patricia Susana López, su ex pareja y madre de dos pequeños.
Según el relato de la amiga sobreviviente, Alvarado atosigaba a López. "No te hagas la picarita", le advertía. En la práctica, le molestaba el solo verla caminando en la calle, o bien al anoticiarse que salió con sus amigas.
Policía, denuncias y balacera
Aquel día negro, la víctima concurrió a la policía, cansada de las amenazas. A pocas cuadras fue interceptada por Alvarado, quien la amenazó con un arma de fuego. En segundos, partieron dos disparos que en minutos segaron la vida de López. Su amiga, corrió y pudo salvarse, en medio del shock total en la vía pública.
Alvarado fue detenido y condenado el 22 de marzo del 2013 a 25 años de prisión. La figura del femicidio rige en Argentina desde el 14 de noviembre de 2012, tras la sanción de la Ley 26.791 que reformó el Código Penal. Pero fue juzgado por las normas vigentes al cometerse el delito, es decir el "homicidio simple".
En el 2020, debido a dificultades en su salud, Alvarado fue beneficiado con el arresto domiciliario y alojado en casa de su madre, en ciudad Capital.
El 15 de marzo de 2023, su abogado pidió libertad condicional, pero ésta fue desestimada por el juez Seiler. Al parecer, el presidiario no estaba listo para ser reinsertado en la sociedad.
Ahora, la "violación"
En forma sorpresiva, el 22 de agosto pasado, a las 23, Alvarado habría protagonizado un áspero incidente con dos hermanos, de nombres David y Jonathan informaron que Juan Tomás regresó a su casa "... en estado de ebriedad y bajo los efectos de haber consumido estupefacientes, y empuñando un cuchillo".
La nueva investigación habría establecido que Alvarado actuó de manera "agresiva", pero se llevó la peor parte. Con golpes, terminó hospitalizado. Después, tras recibir el alta médica, volvió a la vivienda y hasta había "amenazado a sus hermanos empuñando un cuchillo".
Conclusión, los hermanos formularon denuncia en la comisaría jurisdiccional y el 24 de agosto acudieron al Juzgado de Ejecución Penal e informaron su negativa a que Alvarado recupere la libertad y retorne a la casa familiar. Sin más vueltas, Juan Tomás dijo adiós a su domiciliaria.
"Desprecio" por las obligaciones exigidas
"Resulta evidente que éste (Alvarado) ha violentado las pautas exigidas como condicionante para mantener vigente su prisión domiciliaria, toda vez que ha violado las reglas de conducta impuestas", oportunamente, destacó el juez de Ejecución Penal, Rubén Seiller.
"Las probanzas incorporadas a la presente causa dan cuenta de la inconducta del condenado en relación al deber impuesto, demostrando desprecio por las obligaciones que le fueran exigidas", subrayó el magistrado. Finalmente, ordenó que Alvarado "sea alojado en la Unidad Penal Nº 1 de Varones."