La industria acentúa su retroceso: menos producción, ventas y retrasos en los pagos
"El 47,6% tuvo dificultades para afrontar íntegramente al menos uno de sus pagos habituales y el 9,2% en todos ellos", indicó.
La actividad industrial volvió a mostrar señales de deterioro en julio. El Monitor de Desempeño Industrial (MDI), indicador que anticipa la evolución de la actividad del sector, se ubicó en 40,4 puntos, lo que representó una caída de 3,1 p.p. respecto del relevamiento previo y de 4,7 p.p. interanual. Todos los sectores presentaron un MDI inferior a 50 (zona de contracción de actividad), lo que evidenció una debilidad generalizada de la industria, según sintetizó un informe de a UIA.
"El deterioro fue más marcado en el mercado interno. La mitad de las empresas registró una caída en sus ventas internas, mientras que solo el 16,2% informó aumentos. En producción, el 42,9% redujo sus niveles y apenas el 20,9% los incrementó. Las exportaciones tuvieron un desempeño comparativamente menos desfavorable y mejoraron respecto de los relevamientos recientes. Esto es consistente con el principal problema señalado por las empresas: la caída de la demanda interna, mencionada por el 48,6% de las firmas", señaló el documento.
"La situación resultó más exigente para las PyMEs. Dentro de este segmento, las micro y pequeñas empresas fueron las más afectadas: el 47,8% redujo su producción y el 54,8% sus ventas, ambas proporciones superiores a las registradas en las empresas medianas", agregó.
Las empresas continuaron intentando mantener la dotación de personal. Se mantuvo estable la proporción de empresas que redujo su dotación (21,2%), y significativamente por debajo del porcentaje de empresas con caídas en las ventas y en la producción.
"La debilidad de la demanda comenzó a reflejarse con mayor intensidad en la situación financiera de las empresas. El 47,6% tuvo dificultades para afrontar íntegramente al menos uno de sus pagos habituales y el 9,2% registró problemas en todos ellos simultáneamente, el valor más alto de la serie. Entre las empresas afectadas, más de la mitad debió recurrir a mayor endeudamiento o financiamiento de corto plazo y enfrentó mayores costos financieros", sostuvo el informe. A su vez, destacó que "se sumó una creciente presión de los costos energéticos. En julio ganaron relevancia y, se ubicaron en segundo lugar, desplazando a insumos nacionales".
Puntualizaron que "en total, el 24,2% de las empresas señaló a los mayores costos como uno de sus principales desafíos, con los laborales y energéticos entre los de mayor impacto".
El documento apuntó que "la menor actividad condicionó las perspectivas de recuperación. El 64,4% de las empresas operó por debajo de su nivel de utilización de capacidad considerado óptimo y, entre ellas, 8 de cada 10 no esperan alcanzarlo durante los próximos doce meses. En este contexto, se redujo la proporción de empresas que considera que es un buen momento para invertir y volvieron a deteriorarse las expectativas para el próximo año".
Competencia Desleal
En la encuesta, 6 de cada 10 empresas consideraron que la competencia desleal tiene un impacto alto o muy alto sobre su actividad, principalmente por su efecto sobre las ventas y la rentabilidad. A su vez, la mitad señaló que los productos de origen externo se comercializan a precios artificialmente bajos, presionando los precios locales por debajo de niveles suficientes para cubrir los costos mínimos de producción. La encuesta muestra que el 34,5% de las firmas calificó como "alto" el impacto de la competencia desleal y el contrabando sobre su actividad y otro 25,6% lo consideró "muy alto".