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Iba en bicicleta y cambió todo por una promesa a pie: la conmovedora historia de Carlos camino a Mailín

Cada año, los peregrinos dan muestra de su fe (Foto El Liberal).

El peregrino santiagueño lleva más de una década caminando junto a la agrupación "Mailín Cristo Peregrino". Su testimonio refleja el espíritu de los cientos de devotos que avanzan por la Ruta 34 agradeciendo por la salud, el trabajo y las familias en tiempos difíciles.

A paso firme por la banquina de la Ruta 34, Carlos Roldán sostiene el ritmo de la columna de promesantes con una certeza arraigada en el pecho: el verdadero milagro comienza con cada kilómetro recorrido. Integrante de la agrupación "Mailín Cristo Peregrino", Carlos suma más de diez años realizando la travesía a pie hacia el santuario de Villa Mailín, tras haber cumplido durante mucho tiempo la promesa sobre dos ruedas.

?"Antes lo hacía todo en bicicleta, venía pedaleando al santuario. Pero desde hace diez años, quizás un poquito más, vengo caminando con esta agrupación", relata en medio del trayecto, mientras el grupo deja atrás la ciudad de Fernández con la mirada puesta en las celebraciones que culminarán este domingo 13 de septiembre.

?Gratitud, servicio y comunidad

?Carlos pertenece actualmente a la Capilla Inmaculado Corazón de María (jurisdicción del Santuario de Santa Lucía) y recuerda las raíces del grupo en el barrio Este, vinculado a la comunidad de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Para él, la peregrinación es ante todo un acto de gratitud:

?El valor de la vida: "Siempre vengo a dar gracias por lo que uno tiene, que es el don de la vida, y porque siempre me prepara para estar al servicio de los demás", expresa.

?El propio camino como milagro: "A mí particularmente, el milagro es poder venir, caminar y llegar, entregándonos en oración y rezando siempre".

?La mochila colectiva: pedidos por salud y la situación social

?Detrás de cada caminante hay un entramado de historias personales y pedidos solidarios. En un contexto social y económico complejo, las plegarias se multiplican a lo largo de la ruta:

?"Venimos a agradecer y a pedir por personas enfermas, por situaciones de familia, por gente en situación de calle y por los momentos económicos difíciles que se están pasando. Cada chico trae en su mochila o en su cruz lo que realmente necesita pedir en esta peregrinación".

?La labor de la agrupación trasciende los días de caminata hacia el santuario. Según explica Roldán, la comunidad sostiene una red permanente de oración durante todo el año a través de grupos de mensajería: se activan cadenas de rezo ante accidentes, urgencias de salud o momentos de aflicción, encomendando a los médicos e intercediendo ante el Señor de los Milagros de Mailín por la pronta recuperación de los suyos.

?Bajo el lema central "Señor de Mailín, fuerza, esperanza y vida", Carlos y sus compañeros de ruta continúan sumando kilómetros hacia el templete, encarnando la esencia viva de una de las expresiones de fe más multitudinarias del norte argentino.

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