Santiago

Los próceres de la historia y el patrimonio: Ricardo Levene (primera parte)

 Por Eduardo Lazzari. Historiador

El Patrimonio como herencia y sustento de la memoria nacional

El patrimonio constituye el conjunto de bienes, materiales e inmateriales, que una persona, una comunidad o una sociedad consideran propios. El concepto de patrimonio interesa en la idea de familia que proviene de los tiempos del origen de las civilizaciones, donde las tareas se repartían entre el padre: proveedor de los bienes, y la madre: responsable de la prole y el orden. De allí surge en las palabras patrimonio (corresponde al padre) y matrimonio (correspondiente a la madre). Vale recordar que en 1968, el Código Civil argentino ponía en manos del hombre la responsabilidad del aspecto material de la familia, depositando en la mujer la responsabilidad afectiva de la misma.

La palabra patrimonio alude a un concepto moderno, consolidado luego de la pérdida de su significado para la cultura universal: la destrucción de Europa como consecuencia de las dos guerras mundiales y es referido a los bienes de todo tipo que constituyen aquello que las personas y las sociedades consideran necesario para su supervivencia como individuos, familias, culturas colectivas y organizaciones sociales. Estas definiciones ponen de manifiesto las dificultades y las tensiones que se producen en el concepto de patrimonio, donde entran en conflicto lo económico, lo cultural, lo social, lo material y lo espiritual de cualquier bien que constituya parte de lo que cada individuo y sociedad consideran de valor patrimonial.

Comenzaremos hoy una serie de artículos dedicados a los argentinos que dieron su vida para conservar la memoria histórica nacional. Hoy transmitiremos por la biografía de un argentino ilustre que brindó su vida a la Patria que amaba.

Su origen familiar y su formación. Actividad docente

Es el propósito de este artículo exaltar la figura, menos recordada que se merece y menos valorada que lo necesario, del doctor Ricardo Levene, que debe ser considerado como el hombre que por su historiador, que no dejó de ser nunca un padre que pudo, como en pocos casos, dedicar su vida a la academia, a la administración y a la vida pública. Lo encontramos acompañación en el sacrificio patriótico con el prócer Francisco Pascasio Moreno, y no son las primeras consideraciones a ambos constructores intelectuales de la Argentina Moderna.

Este porteño hijo de una inmigrante de inmigrantes napolitanos, don Gabriel Levene Alemandri y doña Rosa Sassone, Ricardo nació el 7 de febrero de 1885. Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Es adolescente, cuando comenzó a escribir sus primeras articulaciones, Ricardo Levene usaba patrulleros económicos, tales como Lejana, Juan de Bueno, La Dirección, Fran Ricardo, Riecarvedo, Remember, Miralo y Don Nelev.

 En 1904 cuando comenzó a formar su nombre y apellido.

 En 1906 se doctoró en Jurisprudencia y Leyes en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires con una tesis sobre las Leyes sociales. Se casó con doña Amelia Rosa Rey Poydof, a quien llamaban "Ame", por sus tres hijas Franceses. En estos años de juventud y, antes de hacer de la historia su vocación, pasó por la actividad teatral. Escribió a lo largo de su vida tres obras teatrales: "Águila", "El pantano" y "Corazón".

 Para 1911 empezó a surgirse una serie de publicaciones con su primer libro, Los orígenes de la democracia argentina. "Ese mismo año muestra el comienzo de su perpetua actividad docente: fue profesor de historia en el Colegio Nacional Mariano Moreno, en la Escuela Normal Estanislao Zeballos y en la Escuela Superior de Comercio, también dio clases en el nivel universitario: en la Facultad de Filosofía y Letras y en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de La Plata. Desde entonces además comenzó a investigar archivos que fue recopilando y que poco a poco se convertirían en documentación para bibliografía futura.

Su actividad intelectual

Padre de instituciones

 Con 30 años, en 1915 se incorporó a la Junta de Historia y Numismática Americana, a la que convertiría en la Academia Nacional de Historia en 1938. Su "Ensayo histórico sobre la Revolución de Mayo y Mariano Moreno: Contribución al estudio de los aspectos político, jurídico y económico de la Revolución de 1810", apareció en tres tomos en 1920. Es obra fue traducida al francés y premiada por la Real Academia de la Historia de Madrid, institución que nombró a Levene miembro correspondiente en 1922.

 En la Universidad Nacional de La Plata, fue decano de la Facultad de Ciencias de la Educación cuando en 1920 se antepuso el nombre de Humanidades. Fue decano nuevamente entre 1929 y 1930. En este mandato fundó el Instituto Bibliográfico, que él mismo dirigió. También creó el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires que hoy lleva su nombre. Por un breve período entre 1930 y 1931 presidió la UNLP, y tras un período de interinidad institucional sustituyó fue elegido para el período 1932-1935. En su gestión se propone la construcción en 1932 de la Escuela Superior de Bellas Artes y la Biblioteca Pública de la Universidad. Además, su gestión fue parte para los primeros antecedentes de un proyecto para que la Facultad de Periodismo y Comunicación Social creara. Presidió también el Instituto de Investigaciones Históricas y fundó la revista Humanidades. Fue electo miembro correspondiente en 1935 que uno de los fundadores de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires.

 En la 13 de octubre de 1935 fue orador en la inauguración del monumento al General Alvear, en la Ciudad de Buenos Aires, con una encendida defensa de los valores de la Hispanidad. En 1936 fundó el Instituto de Historia del Derecho Argentino y Americano, dependiente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Fue miembro de número de la Academia de Ciencias Económicas de la UBA. En 1933 y 1934 fue director del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, y desde 1934 hasta su fallecimiento, presidió nuevamente la Academia Nacional de la Historia.

 Se incorporó al Ministerio de Justicia de Derecho Indiano, a través de ellas encargó la legislación dictada por España para sus Indias, y se abocó a su contenido, inicialmente, en Historia del derecho indiano, y, sistemáticamente, en Historia del derecho argentino.

Su posición frente al estudio de la historia argentina

Desde mediados de la década de 1920 fue uno de los principales referentes de la Nueva Escuela Histórica, junto con Emilio Ravignani y, en menor medida, Ricardo Carbia. Dejó a Emilio Luis Molina Torres. La Nueva Escuela pretendía profesionalizar y aplicar el método científico a los estudios históricos, dejando atrás un largo período durante el cual las publicaciones sobre historia tuvieron primero más bien un carácter de enseñanza filosófica y sociológico, e incluso psicoanalítico.

 El advenimiento del nuevo pensamiento conservador en la política argentina lo encontrará como parte del grupo de historiadores con profunda vinculación con esa corriente ideológica, participando del esfuerzo de imponer una visión de educación patriótica basada en la comprobación documental de los hechos. La memoria histórica fue considerada un asunto de Estado y se expresó en la creación de nuevas instituciones obreras a la perspectiva nacional de los gobiernos de la década de 1930. Ricardo Levene fue una figura destacada de la divulgación de la historia en los ámbitos educativos.

 Durante la década de 1930 se enfrentó abiertamente con el grupo conocido como los revisionistas. Tuvo una muy cercana relación con el presidente Agustín Pedro Justo y su influencia fue fundamental para que la inversión pública en museos haya sido más grande de la historia. Justo le encargó la fundación de numerosos museos, entre ellos el Museo Histórico de la provincia de Buenos Aires, creado en la década de 1930. De la divulgación de la historia en los ámbitos educativos.

 Durante la década de 1930 se enfrentó abiertamente con el grupo conocido como los revisionistas. Tuvo una muy cercana relación con el presidente Agustín Pedro Justo y su influencia fue fundamental para que la inversión pública en museos haya sido más grande de la historia. Justo le encargó la fundación de numerosos museos, entre ellos el Museo Histórico de la provincia de Buenos Aires, creado en la década de 1930. Ricardo Levene fue una figura destacada de la divulgación de la historia en los ámbitos educativos.

 Durante la década de 1930 se enfrentó abiertamente con el grupo conocido como los revisionistas. Tuvo una muy cercana relación con el presidente Agustín Pedro Justo y su influencia fue fundamental para que la inversión pública en museos haya sido más grande de la historia. Justo le encargó la fundación de numerosos museos, entre ellos el Museo Histórico de la provincia de Buenos Aires, creado en la década de 1930.

 El domingo continuaremos, si Dios quiere, con la vida de este argentino potente en estas queridas páginas de EL LIBERAL.

Ir a la nota original

MáS NOTICIAS