Tensión por la Marcha del Orgullo: la Ciudad negocia postergarla ante la llegada del Papa León XIV
Jorge Macri busca trasladar la movilización al 21 de noviembre por razones de logística y seguridad, pero la Comisión Organizadora ratifica la fecha original y advierte por las reservas internacionales.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, confirmó que la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en negociaciones con las organizaciones LGBTIQ+ para modificar la fecha de la Marcha del Orgullo, originalmente prevista para el sábado 7 de noviembre, un día antes de la histórica visita del papa León XIV a la Argentina.
"Estamos en diálogo con todas las organizaciones y nos hemos puesto de acuerdo con la mayoría para postergarla unos días", afirmó Macri. La propuesta oficial busca trasladar el evento masivo al 21 de noviembre y garantizar desde el Gobierno porteño la totalidad de los recursos necesarios para su desarrollo.
Operativo de seguridad y hechos extraordinarios
La intención de reprogramar la marcha responde al despliegue masivo de logística y seguridad que requerirá la llegada del Sumos Pontífice. El jefe de Gobierno defendió el pedido apelando a la habitual flexibilidad del evento y a la magnitud de la visita papal:
"No es una fecha que está escrita en piedra. El año pasado ellos ya decidieron posponerla. Hay un montón de eventos de mucha magnitud que este año se están posponiendo; la visita de un Papa es un hecho extraordinario que ocurre cada 30 o 40 años."
La discusión superó el ámbito municipal y llegó al Gobierno nacional. El canciller Pablo Quirno se refirió al esquema de seguridad general previsto para el evento religioso y señaló que la Marcha del Orgullo ya estaba siendo evaluada dentro del plan operativo para evitar cruces o afectaciones en los despliegues preventivos.
La respuesta de los organizadores: rechazo y preocupación logística
A pesar del planteo del Ejecutivo porteño, la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo ratificó la convocatoria para el 7 de noviembre y rechazó el pedido de postergación.
A través de una carta formal enviada a Jorge Macri, las agrupaciones argumentaron que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene la capacidad técnica e institucional para coordinar ambos acontecimientos en paralelo. Asimismo, advirtieron sobre el impacto económico y social que causaría un cambio de último momento:
Inversiones y pasajes: Miles de asistentes nacionales e internacionales, así como delegaciones provinciales, ya adquirieron pasajes y reservas de hotel.
Compromisos de agenda: Artistas, sindicatos y organizaciones sociales planificaron sus cronogramas con meses de anticipación.
Infraestructura pública: Manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que, de no ceder en el cambio de fecha, la Ciudad retire el apoyo logístico habitual (escenarios, baños químicos, ambulancias y personal de asistencia).
Por el momento, las negociaciones continúan abiertas entre el Gabinete porteño y las agrupaciones sociales a la espera de una resolución definitiva respecto al calendario de eventos masivos de noviembre.