La pobreza subió al 32,3%: el Gobierno debe concentrarse en mejorar la economía familiar y solucionar la crisis de endeudamiento
Por Jonatan Viale.
"El hombre es bueno, pero si se lo vigila, es mejor", dijo alguien en el siglo XX. Mucho antes, Montesquieu llegó a afirmar que "todo hombre que tiene poder tiende a abusar de él, hasta que encuentra límites". De manera que no está mal, cada tanto, ponerle un límite cuando corresponde.
Eso es lo que Patricia Bullrich le hizo saber a los hermanos Milei.
¿Por qué Bullrich luce ahora más tranquila? Porque sabe que fue efectiva para ponerle límites a su propio gobierno. Se dio cuenta de que su rol de supervisora funciona.
Es cierto que este gobierno no tuvo choques de frente, pero sí tuvo choques muy fuertes:
1- Libra. El escándalo que llevó a Milei incluso a ser denunciado ante la justicia de Estados Unidos.
2- ANDIS. Ayer la Cámara Federal confirmó el procesamiento de Diego Spagnuolo, "el 3%".
3- Espert y Machado. Un desastre en medio de las elecciones del año pasado.
4- Manuel Adorni. El exvocero que le hizo mucho daño al gobierno.
5 - Las universidades y la falta de cumplimiento de la ley de financiamiento.
6- El ajuste a discapacidad.
¿Qué le dijo Bullrich a Milei estos días? "Frenemos un poquito", "no estamos para otro choque", "no podemos andar siempre en quinta", "dejen de acelerar en la curva".
Pablo De León recrea la tensión que hubo en la mesa política del martes. Santilli le habría dicho a Bullrich: "Vos me llamaste mentiroso y no mentí, lo hablamos". Y también: "El Presidente nos pidió que nos dejemos de joder con estas cosas, y vos saliste del Senado y dijiste que no teníamos los votos para suspender las PASO".
A lo cual Fabián Fernández, Secretario de Comunicación, respondió: "Somos el mejor equipo de comunicación del kirchnerismo, porque se estaban peleando entre ellos y empezamos a pelearnos nosotros". Fernández podrá tener razón, pero también es bueno que alguien ponga límites cuando el gobierno se equivoca.
Esto no se trata solamente de Bullrich. Lo importante acá es que alguien le marque al gobierno sin ánimo de destruir que la paciencia de la sociedad está al límite.
Según la consultora Explanans, la aprobación del gobierno de Milei estaba en 52,8% en noviembre de 2025 y ahora está en 41,8%. Perdió 11 puntos que se trasladaron directamente a la desaprobación, haciéndola aumentar del 47,2% al 58,2%.
En cuanto al impacto en el bolsillo: el 57,4% dice estar peor que antes; el 21,9%, mejor; y el 20,7% afirma que su situación no cambió.
Por eso es correcto cuando Milei dice: "Mi rival soy yo". Su rival no es Cristina, ni Kicillof, ni Massa, ni La Cámpora, ni Máximo Kirchner, ni Macri, ni Grabois. El rival de Milei es Milei, su propia gestión.
¿Cómo está hoy la situación? El termómetro psicosocial y económico de la UBA muestra que el 62% de los encuestados tiene algún tipo de deuda. Entre quienes tienen deudas, el 53% afirma que esa situación le genera ansiedad, angustia y dificultades para dormir.
La gente también fue encuestada para conocer su estado de ánimo respecto al gobierno, en una sola palabra (opción múltiple):
43% incertidumbre.
40% angustia.
33% hartazgo.
30% temor al futuro.
28% bronca.
27% desesperanza.
20% reflexión.
18% esperanza.
15% optimismo.
Consultados sobre si están mejor o peor que el año pasado: 27% dice mejor, 16% igual, 57% peor.
Los temas que más preocupan a la población:
Que el país siga en decadencia (52%).
El futuro laboral (49%).
No llegar a fin de mes (46%).
La inseguridad (41%).
La jubilación (36%).
El endeudamiento (33%).
La cobertura de salud (24%).
La educación de los hijos (19%).
¿Para qué se endeudaron?
El 57% dice que para comida y gastos cotidianos.
El 33%, para servicios, impuestos, expensas o alquiler.
El 30%, para pagar otras deudas que ya tenía.
El 17%, para comprar un electrodoméstico o celular.
El 16%, para un imprevisto.
El 15%, para un gasto de salud.
El 10%, para comprar auto o moto.
El 10%, para educación; y el 7%, para viaje o salida.
En este contexto, está bien que Bullrich le haya frenado a Milei el ajuste en discapacidad y en la AUH. Por eso los aliados del gobierno tienen que animarse a decirle las cosas al presidente. Los aduladores que le dicen que sí a todo no sirven.
Está bien ir a buscar inversiones a Nueva York, bajar la inflación, meter presión para recuperar Malvinas y reformar el Banco Central para detener la emisión sin respaldo. Pero, ¿le alcanza a la gente para vivir mejor? Ese debería ser el foco.
La clave es mirar lo que pasa con las familias y el trabajo. Por ejemplo, el cierre de Dánica en Llavallol. Esta también es la Argentina que tiene que mirar el gobierno de Milei. Hay que tener cuidado porque los lugares donde más se está perdiendo trabajo son los conurbanos.
Según datos del INDEC, las regiones con más desocupación en Argentina son:
Gran Rosario (11,5%)
Gran Córdoba (10,5%)
Mar del Plata (9,9%)
Bahía Blanca (9,7%)
Gran Buenos Aires (8,8%)
Está perfecto hablar con la ONU, discutir y defender las Malvinas, buscar superávit fiscal, incentivar a los empresarios a invertir en Vaca Muerta e YPF. Pero no se olviden de la economía familiar.
Por supuesto que el kirchnerismo va a aprovechar todo lo que pueda, porque no les interesa el país. Ayer, de hecho, el gobernador Kicillof salió a hablar mal de su propio país delante de líderes internacionales.
No solo el gobernador fue bastante cipayo al hablar mal de su patria con el presidente de España y el alcalde de Nueva York, sino que también mintió con que la crisis empezó hace tres años; grave calumnia. Los salarios en diciembre de 2023 eran los siguientes: empleado de comercio, US$ 380; empleado público, US$ 320; albañil, US$ 240; docente, US$ 244; salario mínimo, US$ 152; jubilado, US$ 88.
Eso no se hace, está escupiendo para arriba. Eso es priorizar la chiquita, priorizar su campaña electoral de pacotilla antes que los intereses de la gente.
Además, el mismo Kicillof protagonizó un papelón cuando no pudo responder una simple pregunta sobre Israel y Palestina. Una periodista le hizo una pregunta y se escapó sin responder: "No podés hacer eso, es una emboscada".
¿Qué le está pasando a este hombre? El síndrome de Larreta. Está obsesionado con ser presidente. Perdió frescura, lee todo, no improvisa, no es genuino, le tiene miedo a Cristina, piensa demasiado todo. Es el candidato de la corrección política, el típico candidato estructurado por los focus groups. ¿Cómo terminó Larreta? Con el 11% y afuera en las PASO.
Y encima de todo, deja abandonada a la gente en la provincia de Buenos Aires. ¿Qué pasa en La Matanza? La policía no tiene ni esposas para detener a los chorros. Los números oficiales de inseguridad en La Matanza son elocuentes: 147 homicidios registrados en 2025, una tasa de homicidios que duplica al Gran Buenos Aires (ocho contra cuatro), y 10.130 robos denunciados en el primer semestre de 2026, es decir, 56 robos por día.
Señor gobernador Axel Kicillof: basta de hacer campaña en Nueva York. Venga a resolver los problemas de los bonaerenses.
Por eso sospecho que Milei, cuando ve lo que tiene enfrente, respira aliviado. Pero insisto y cierro: no alcanza con tener rivales torpes, ineptos o mequetrefes. El rival de Milei es Milei. Y cuando se equivoca, está bien decirle: "Conmigo no, Milei".
Opiniones libres, hechos sagrados.
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