León XIV en la UNESCO: "La vida es un don, no una mercancía"
El Papa visitó la sede de la UNESCO en París y llamó a poner la dignidad humana en el centro frente a los desafíos de la inteligencia artificial, la tecnología y la crisis de las instituciones internacionales.
El papa León XIV visitó este viernes la sede de la UNESCO en París, donde pronunció un discurso centrado en la defensa de la dignidad humana, la educación, la cultura y los desafíos que plantea el avance tecnológico.
Durante su intervención, el Pontífice advirtió sobre los riesgos de una creciente deshumanización y sostuvo que "la vida es un don, no una mercancía", en un mensaje que puso el foco en la necesidad de evitar que las personas sean reducidas a objetos dentro de las lógicas económicas y tecnológicas.
La visita de León XIV tuvo como uno de sus ejes la relación entre el desarrollo tecnológico y los valores humanos. La UNESCO había anticipado que el encuentro abordaría cuestiones vinculadas con la inteligencia artificial, la integridad de la información, la educación y la creación artística en la era digital.
Tecnología al servicio de la persona
En su mensaje, el Papa planteó la necesidad de que los avances científicos y tecnológicos estén acompañados por criterios éticos y tengan como finalidad el desarrollo integral de las personas y las comunidades.
En particular, el debate sobre la inteligencia artificial ocupó un lugar central. La UNESCO y la Santa Sede destacaron la importancia de preservar la autonomía del pensamiento, la capacidad crítica y la dignidad humana frente a los cambios derivados de las nuevas tecnologías.
Educación, cultura y paz
León XIV también destacó el papel de la educación y la cultura como herramientas para construir sociedades más justas y promover la paz. La UNESCO señaló que el encuentro buscó reforzar la cooperación internacional en estos ámbitos y generar una reflexión común frente a los desafíos de la era digital.
La visita tuvo además un carácter histórico: se trató de la primera visita de un Papa a la UNESCO desde la realizada por Juan Pablo II en 1980.
El encuentro en París formó parte de la agenda de León XIV durante su viaje a Francia, donde también mantendrá distintas actividades pastorales e institucionales.