☰
✕
Política

Cardenal Rossi: "Hubiera hasta deseado que vaya a Santiago del Estero"

CARDENALES. Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero, primado de la Argentina; y Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba.

"Va a encontrar una Argentina cascoteada, socialmente muy bajoneada, donde se oye un lenguaje triunfalista".

El cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba, se refirió a la visita del papa León XIV a la Argentina y en particular a su provincia. Al respecto, dijo que "personalmente" hubiera hasta "deseado" que el Santo Padre visite Santiago del Estero.

Rossi -estuvo junto en Roma este año junto con el arzobispo de Santiago del Estero y cardenal primado de la Argentina, Vicente Bokalic Iglic, en el segundo consistorio convocado por el Papa en el Vaticano- sostuvo además que el Sumo Pontífice encontrará una Argentina "cascoteada, donde está instalada la maledicencia".

Dijo que "si bien algunos unen la venida de León con la no venida de Francisco, su visita es un gesto de mucha delicadeza de parte de él, porque es un modo de honrar a Francisco".

Acerca de si Córdoba fue una ciudad "premiada", con la visita expresó: "Es válido sentirnos como premiados, entre comillas, por la visita. Uno lo agradece mucho. Córdoba sería la ciudad que representa el interior, porque lo demás es Capital Federal y provincia de Buenos Aires. León XIV viene a Córdoba, no porque seamos mejor que nadie. Personalmente, no hubiera tenido ningún problema y quizás hubiera hasta deseado que vaya a Santiago del Estero. Córdoba tiene su historia, su tradición religiosa, la realidad geográfica de estar en el corazón de la Argentina y, además, ha sido protagonista en los últimos tiempos de muchos santos y beatos de estas tierras: Angelelli, Brochero, Esquiú, la Madre Tránsito Cabanillas, Catalina de María Rodríguez y figuras como Mamá Antula, santiagueña, pero que anduvo por estos lados".

Dijo que el papa León XIV "va a encontrar una Argentina cascoteada… Hay un deterioro, primero en la unidad. Encontrará una Argentina que se resiste a la unidad, pero se resiste porque a veces fomentamos la desunión con posturas extremas, con la maledicencia, que es el recurso de los mediocres. Está instalada la maledicencia, que no tiende puentes, sino que agudiza las contradicciones".

Y ahondó: "Va a encontrar una Argentina que se resiste a buscar qué cosa nos une, una Argentina socialmente muy bajoneada, donde se oye un lenguaje triunfalista, pero con una realidad que no me atrevería a decir catastrófica, pero sí muy frágil. Una realidad que contrasta con un mensaje que parecería de otro planeta. Hay algo que está disociado entre el mensaje y la realidad de una Argentina en la que hay muchos que están sufriendo. A veces ese mensaje no real también es indignante, también desune, también enerva. Sería más lindo poder reconocer que andamos mal y que vamos a intentar entre todos salir, en vez de simular una especie de triunfalismo que no es real".

Sobre el posible uso político de la visita del Sumo Pontífice, admitió: "Es probable que cada una de las partes políticas intente lucrar con su venida. De todos modos, el sentir del pueblo le va a pasar por encima a todas estas mezquindades. No viene el Papa por un tema diplomático, no viene a resolver una guerra, es el pastor que viene a visitar el rebaño. Por lo tanto, rebaños somos todos: todos somos oveja, digamos, oveja es Milei y oveja es Rossi".

Ir a la nota original

MáS NOTICIAS