Memoria agradecida, reconciliada, esperanzada y activa
Por Mons. José Luis Corral.
"Celebrar los 65 años de nuestra Diócesis de Añatuya es hacer memoria. Una memoria creyente, capaz de reconocer en nuestra historia la presencia y la acción de Dios.
La Diócesis es el lugar donde el Misterio de la Iglesia se hace visible y actúa; donde la fe se encarna en nuestra historia concreta y donde la misión se organiza, se sostiene y se impulsa.
Hoy queremos mirar estos 65 años con gratitud: recordar a tantos hombres y mujeres, sacerdotes, consagrados, laicos, catequistas, misioneros y comunidades que, con su entrega, fueron construyendo este camino de fe, vida y misión.
Una memoria agradecida que nos permite reconocer de dónde venimos y quiénes somos. Una memoria reconciliada que nos ayuda a sanar heridas, reconocer límites, pedir perdón y valorar todo lo bueno que Dios ha realizado entre nosotros. Una memoria esperanzada que nos invita a mirar hacia adelante con confianza. Y una memoria activa, que no se queda en el recuerdo, sino que se transforma en compromiso y misión.
Estos 65 años nos invitan también a discernir la voluntad de Dios para nuestra Diócesis: qué debemos fortalecer, qué necesitamos corregir y hacia dónde nos llama hoy el Espíritu Santo.
Como Pueblo de Dios, queremos celebrar esta historia y proyectarla. Porque para nosotros la vida es historia y la fe es memoria: creer recordando y recordar creyendo. Y nuestra memoria creyente es, ante todo, memoria agradecida: «Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor» (Sal 118,1).
Que estos 65 años sean un tiempo de gracia para renovar nuestra comunión, fortalecer nuestra identidad y asumir con nuevo entusiasmo la misión evangelizadora.
Con María, Nuestra Señora del Valle, queremos seguir caminando juntos, con la confianza puesta en el Señor, para que nuestra Diócesis de Añatuya continúe siendo una Iglesia con corazón misionero, cercana a su pueblo y abierta a la esperanza.
65 años de historia.
65 años de fe.
65 años de vida compartida.
65 años de misión.
Damos gracias por el camino recorrido, celebramos la obra de Dios entre nosotros y, con confianza, renovamos nuestra misión".