Peregrinación a Luján: García Cuerva llamó a dejar de lado la intolerancia y pidió acompañar a los sectores más vulnerables
En el marco de la masiva movilización hacia el santuario mariano, el arzobispo de Buenos Aires convocó al diálogo y al respeto mutuo frente a las divisiones del país. Además, remarcó la expectativa por la anunciada visita del papa León XIV y advirtió sobre la histórica deuda social de la Argentina.
En una jornada marcada por la devoción popular, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, reflexionó sobre el profundo significado de la Peregrinación Juvenil a Luján y compartió un mensaje centrado en la empatía, el encuentro y la superación de los antagonismos sociales.
Durante una entrevista concedida a A24, la máxima autoridad eclesiástica porteña valoró la masiva presencia de familias, delegaciones parroquiales y jóvenes que iniciaron la marcha a pesar del mal tiempo. Al describir este fenómeno multitudinario, definió a la devoción de los fieles como una fuerza que "no tiene tanta explicación, pero pasa". En cuanto a la concurrencia, estimó que el número de participantes podría equiparar la cifra del año anterior, cuando la movilización convocó a más de un millón de personas.
Un llamado a la fraternidad y el diálogo
García Cuerva profundizó en el lema elegido para la actual edición de la caminata, "Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos", e insistió en la necesidad imperiosa de que la sociedad pueda encontrarse por encima de las discrepancias cotidianas. En ese contexto, subrayó que "no es hora de descalificación, de intolerancia", e instó a revalorizar el diálogo y la tolerancia mutua en un escenario nacional condicionado por las fragmentaciones.
El prelado también ponderó la ilusión colectiva que genera la confirmación del viaje pastoral del papa León XIV a suelo argentino. Desde su perspectiva, este acontecimiento actúa como un catalizador para la fe de los devotos: "La oportunidad de recibir al Santo Padre es una oportunidad única", aseguró, ponderando además el carácter resiliente y la esperanza con la que el pueblo busca sobreponerse a las dificultades.
La deuda social y el mensaje a los peregrinos
Al analizar la realidad socioeconómica, el arzobispo optó por desestimar acusaciones hacia sectores políticos puntuales y remarcó que el país padece una "deuda social" estructural que arrastra desde hace años. Frente a ese panorama, convocó a romper con la indiferencia y brindar un respaldo genuino a quienes sufren mayores necesidades, entre ellos la gente en situación de calle, los enfermos y los hogares que no logran cubrir sus gastos mensuales básicos.
Hacia el final de su intervención, García Cuerva les brindó un consejo especial a quienes transitan la ruta hacia la Basílica. En esa línea, los instó a emprender el trayecto con una carga liviana, no solo en la parte física sino fundamentalmente en el plano espiritual, despojándose de "broncas, rencores, culpas y miedos".