Ataques en el estrecho de Ormuz: dos buques petroleros fueron impactados con proyectiles no identificados
La agencia de seguridad marítima del Reino Unido (UKMTO) confirmó agresiones contra dos naves comerciales en esta ruta clave para el suministro energético global. Los incidentes no provocaron víctimas ni derrames de crudo, pero profundizan la crisis en una zona atravesada por el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La seguridad en una de las vías navegables más determinantes para el mercado energético mundial volvió a verse vulnerada. Según reportó la agencia de seguridad marítima del Reino Unido (UKMTO), dos buques petroleros fueron blanco de ataques con proyectiles de origen desconocido en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz.
Cómo fueron los ataques contra las embarcaciones
El primer incidente se registró en el momento en que una de las naves salía del canal marítimo. La autoridad británica detalló que el impacto causó un apagón eléctrico general en el buque y desató un principio de incendio, el cual pudo ser sofocado a tiempo por la propia tripulación.
A pesar de los daños técnicos iniciales, el estallido no dejó víctimas ni heridos entre el personal a bordo. Además, tras las evaluaciones técnicas preliminares, se descartó cualquier tipo de contaminación o derrame de crudo en el mar. Por motivos de seguridad, las autoridades optaron por mantener en reserva la bandera de la nave, su punto de procedencia y su destino final, aunque confirmaron que el barco logró estabilizarse y continuar con su recorrido pautado.
Horas más tarde, las alarmas de la UKMTO volvieron a encenderse al detectarse una segunda ofensiva aérea. Esta vez, el blanco fue otro buque cisterna que transitaba por la periferia del estrecho, a unos 7,4 kilómetros al este de la costa de Omán. El navío recibió el impacto de un artefacto explosivo no identificado directamente sobre su costado de babor. Al igual que en el suceso anterior, los equipos de emergencia ratificaron que los tripulantes resultaron ilesos y que la zona quedó libre de daños ecológicos.
Tensión geopolítica y bloqueo comercial
Ambos ataques se enmarcan en un escenario de extrema volatilidad para la región. Antes de la actual escalada bélica, el estrecho de Ormuz canalizaba históricamente cerca del 20% del comercio global de hidrocarburos. Sin embargo, la estabilidad del corredor se quebró a fines de febrero de este año, tras las operaciones militares conjuntas desplegadas por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, transformando el área en una zona de conflicto de alta intensidad.
Como respuesta a esa intervención aliada, el régimen de Teherán endureció su postura militar y diplomática, exigiendo el dominio absoluto sobre la circulación en estas aguas compartidas. En su contraofensiva, las fuerzas navales de Irán lograron obstruir sustancialmente el libre tránsito de naves de carga y comerciales, paralizando una arteria vital para la economía global.
Frente a estas acciones de la república islámica, la administración de Washington reaccionó imponiendo un estricto bloqueo naval sobre las principales terminales portuarias iraníes. Este fuego cruzado de medidas de fuerza mantiene en alerta máxima al mercado internacional, mientras la comunidad marítima observa con preocupación cómo las flotas comerciales quedan atrapadas en medio de un conflicto que no exhibe señales de tregua.