Día de los Muertos: Arap Bethke estrena "México entre dos mundos" en History y revela los secretos de la tradición
El actor conduce la nueva serie documental que llega a la pantalla este domingo 3 de octubre. A través de un recorrido profundo por diversas regiones, la producción busca visibilizar el arduo trabajo de los artesanos y el significado emocional detrás de cada altar dedicado a los difuntos.
Este domingo 3 de octubre, la señal History estrena "México entre dos mundos", una serie documental que propone una inmersión sin precedentes en una de las celebraciones más emblemáticas de la cultura latinoamericana: el Día de los Muertos. Con la conducción del actor Arap Bethke, la producción no se limita a mostrar la festividad terminada, sino que indaga en el meticuloso trabajo previo y en la vida de las familias que mantienen vivas las costumbres ancestrales.
En un mano a mano con EL LIBERAL, el presentador brindó detalles exclusivos sobre el proceso de grabación, que incluyó recorridos por Toluca, Puebla, Oaxaca y Mérida. Durante la charla, Bethke reflexionó sobre el impacto logístico del rodaje, los descubrimientos simbólicos de los altares y su profunda conexión personal con la tradición tras la pérdida de su padre.
A continuación, los detalles más relevantes del diálogo sobre este nuevo proyecto televisivo.
El detrás de escena de una festividad mundial
¿Cómo surgió la idea de crear este formato para mostrar la otra cara del Día de los Muertos?
"El concepto nace de la creatividad de nuestro querido César Sabroso de History y de muchas conversaciones que habíamos tenido de diferentes temas, pero también de la necesidad de contar lo que sucede detrás de la celebración de Día de Muertos, que es algo que conocemos todos en el mundo, se ha puesto muy de moda últimamente y pues es algo que nos llega muy al corazón en México. Pero este recorrido no es el típico retrato del Día de Muertos, sino lo que queríamos es ver qué sucede detrás, cómo se prepara la gente, cómo son esas horas y horas de trabajo de las familias que tal vez llevan generaciones haciendo, por ejemplo, el pan de muertos, o cultivando las flores de cempasúchil".
¿Cuáles fueron los principales desafíos logísticos y emocionales al conectar con estas realidades?
"Uno de los grandes retos es pues la logística de hacer que suceda como todos los documentales, pues el coordinar todos los elementos (...) hay que tener mucha flexibilidad para irse adaptando. Y también el retratar esto con el respeto y el tacto que se merece, porque mucha gente dedica su vida a esto. Entonces encontramos panaderos, artesanos, floricultores, chocolateros, que llevan literalmente el horno de pan a donde fuimos a ver el pan de muertos, llevan cinco generaciones haciendo pan de muerto. Entonces el poder llegar y hablar con ellos y meterte a la cocina y de pronto tener estas conversaciones tan profundas puede ser un reto porque tienes que tener ese tacto de saber hasta dónde sí, hasta dónde no, pero también es muy enriquecedor".
Simbología, tradición y memoria
A lo largo de los cuatro episodios de la serie, ¿qué hallazgos te sorprendieron más sobre la preparación de los altares?
"Una de las cosas que descubrí, que más me sorprendieron y que vamos a ver a lo largo de este recorrido que invitamos al público también a que descubra con nosotros, es el significado de cada uno de los elementos que hay en el altar. Por qué las flores de cempasúchil, qué significan las veladoras, qué representa el papel picado. Cada uno de los elementos tiene un simbolismo muy peculiar (...) y para mí fue muy revelador y muy bonito encontrar y descubrir de la mano de estos artesanos qué simbolizan cada uno de esos elementos".
En el plano personal, ¿cuándo dimensionaste la verdadera importancia de esta tradición?
"Yo llegué a México cuando tenía como seis años y cuando llevábamos creo que como dos o tres años aquí mi mamá un día puso un altar, murió su papá, entonces decidió ella poner un altar (...) me gustaba porque compartíamos historias de mi abuelo y después murió mi abuela y entonces fuimos poniendo cada año más fotos de personas que ya no estaban. Y en 2012 murió mi papá y ahí decidí que yo iba también tomar la batuta de esta tradición y empezar a hacer mi propio altar (...) Entendí que la muerte a pesar de ser un momento doloroso (...) también existe la opción de recordarlos con un poco de cariño. Tampoco es que sea una fiesta por ser una fiesta, el Día de Muertos es una fiesta que se hace con respeto, que se hace con honora y homenaje a los que ya no están, pero también hay una cuestión de celebración, de música, de cariño, de alegría".
La diversidad cultural y el futuro del formato
Visitaron varias regiones durante el rodaje. ¿Encontraste diferencias sustanciales en la forma de honrar a los difuntos según la zona geográfica?
"Curiosamente en México cada estado y hasta a veces cada pueblo tiene su propia forma de honrar a los muertos. La esencia sigue siendo la misma, siempre se pone una ofrenda, siempre hay este altar que tiene ciertos elementos que son indispensables (...) Pero esta celebración en diferentes partes de México tiene diferentes manifestaciones (...) Hay un pueblo en México en donde tiene una tradición muy peculiar que es que van al panteón unos días antes, sacan las osamentas, las limpian y las vuelven a poner en su lugar, y para ellos es como una forma de ponerles un traje nuevo para que puedan venir a cenar con ellos limpios la noche del Día de Muertos".
¿Cómo te modificó esta inmersión cultural y qué reflexión te deja sobre tu propia vida?
"Siento que nos vuelve seres más ricos en el sentido profundo de la palabra, riqueza de experiencias, de visiones, de historias, de conocimiento, y me da la posibilidad de entender desde otra perspectiva y salir cambiado, salir renovado, habiendo aprendido cosas nuevas. Entonces el poder hablar de estas cuestiones realmente me llena el corazón y me llena también el poder tomar un pedacito del mundo (...) y llevarlo al resto del mundo para que lo puedan ver a través de esta plataforma (...) Y yo no sé a dónde me voy a ir cuando me muera, pero espero que me pongan en un altar y pueda tener digamos esa puerta abierta para visitar a mis seres queridos cuando yo ya no esté".
Finalmente, con el inminente estreno del 3 de octubre, ¿se proyecta una segunda temporada de la serie?
"Pues por ahora está en nuestros deseos, en nuestra carta de Navidad. Yo espero que sí, todavía no tenemos nada confirmado, pero espero que haya una segunda temporada, es un tema que da mucho de más de qué hablar".