Lula votó en Brasil y advirtió que el país define su futuro en una elección clave
Con más de 158 millones de ciudadanos habilitados, el actual mandatario sufragó en San Pablo y aseguró estar confiado en lograr la reelección, enfrentándose al candidato del Partido Liberal en una contienda reñida.
En una jornada electoral de alta tensión que paraliza a la región, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, emitió su voto este domingo en San Pablo y dejó un fuerte mensaje político, advirtiendo que los comicios definen el rumbo institucional de la nación frente a la disyuntiva entre "la democracia y la barbarie".
Un total de 158 millones de brasileños están habilitados para participar de estas elecciones presidenciales donde el líder del Partido de los Trabajadores busca renovar su mandato frente al postulante del Partido Liberal. Tras sufragar, el mandatario se mostró optimista pero cauto respecto al margen de victoria: "Estoy muy confiado, no solo por el gobierno que hicimos, sino también por el trabajo que realizamos durante la campaña. Estoy seguro de que tendremos una participación muy alta y de que vamos a ganar", expresó.
Los ejes de la votación y el balance de gestión
Para el jefe de Estado, la jornada representa un hito histórico para definir el modelo de país. En declaraciones a la prensa, remarcó que los electores deben optar entre el desarrollo y el atraso, enfatizando que "el pueblo es soberano y el resultado será respetado".
Lula también reconoció los desafíos estructurales pendientes que arrastra el gigante sudamericano, señalando que los problemas acumulados durante siglos no se solucionan en pocos años. No obstante, sacó chapa de los logros económicos y sociales de su administración: "Conseguimos recuperar a Brasil, controlando la inflación, aumentando el salario mínimo y realizando una verdadera revolución educativa", enumeró, al tiempo que advirtió que el progreso de la nación no puede basarse en la violencia o las milicias.
Expectativa por los resultados
Con una contienda calificada como reñida por el propio Ejecutivo, las miradas están puestas en el cierre de los centros de votación y el recuento oficial, cuyos primeros resultados definitivos se aguardan a partir de las 17:00 horas. La definición en el vecino país no solo marca el pulso político interno, sino que también repercute de manera directa en el tablero geopolítico y económico del Cono Sur.